El Galo vive la temporada más decepcionante de los últimos años pese a tener uno de los planteles más caros de Brasil
Atlético Mineiro llega al partido de esta noche en una situación que nadie en Belo Horizonte hubiera imaginado al inicio del año: decimotercer lugar con 25 puntos en 19 partidos, a 19 puntos del líder Palmeiras y con una campaña que combina momentos de buen fútbol en casa con actuaciones inconsistentes de visitante que han impedido construir la racha de resultados que el club necesita para escalar en la tabla. El Galo tuvo además una temporada convulsa institucionalmente: Jorge Sampaoli fue despedido en febrero tras un arranque desastroso en el Brasileirao y Eduardo Domínguez llegó para poner orden en un vestuario que según los reportes internos vivía tensiones importantes bajo el técnico argentino anterior.
Lo que más preocupa de la situación actual del Atlético Mineiro es la diferencia entre su rendimiento en casa y fuera: con Domínguez la Arena MRV tiene un aproveitamento de 83.3% y se convirtió en una fortaleza casi inexpugnable, pero de visitante el equipo es completamente diferente con resultados que no reflejan la calidad del plantel que tiene a disposición. Hulk, Bernard y Mateo Cassierra como los referentes ofensivos tienen el nivel suficiente para hacer daño a cualquier rival, pero la inconsistencia defensiva fuera de casa ha costado demasiados puntos en el primer turno. Con Léo Duarte y Alan Franco lesionados esta noche en el Nubank Parque el panorama defensivo es aún más complicado para un equipo que necesita urgentemente encontrar la regularidad de visitante que le permita escalar posiciones en el segundo turno y salvar una temporada que hasta ahora ha estado muy por debajo de las expectativas generadas por la enorme inversión que el club realizó en su plantel.




