La tragedia ocurrida en el municipio de Cajibío ha alcanzado un doloroso cierre en uno de sus procesos más sensibles: las autoridades confirmaron que culminó la identificación y entrega de las 20 víctimas mortales del ataque con explosivos registrado en días recientes.
El hecho, que estremeció al departamento del Cauca y al país entero, dejó además varios heridos y generó un profundo rechazo por parte de la ciudadanía y de organismos nacionales e internacionales. Las labores de identificación fueron adelantadas por equipos forenses especializados, que trabajaron intensamente para garantizar la plena verificación de las identidades y permitir que las familias pudieran recibir a sus seres queridos.
La entrega de los cuerpos se realizó bajo estrictos protocolos, acompañada por instituciones del Estado, organismos humanitarios y autoridades locales, quienes también brindaron apoyo psicosocial a los familiares en medio del duelo. Este proceso, aunque necesario, ha sido especialmente doloroso para la comunidad, que aún intenta asimilar la magnitud de lo ocurrido.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer los responsables del ataque, mientras se refuerzan las medidas de seguridad en la zona. Por su parte, líderes sociales han reiterado el llamado urgente a frenar la violencia que afecta a esta región del suroccidente colombiano.
El país permanece atento a los avances judiciales, en medio de la exigencia de justicia y garantías de no repetición para las comunidades afectadas.



