Un nuevo hecho de violencia encendió las alarmas en el departamento del Atlántico luego de que un niño de cuatro años resultara herido por una bala perdida en la noche del domingo 26 de abril de 2026. El incidente ocurrió en el barrio Villa Esther, ubicado en el municipio de Malambo, y se suma a una preocupante serie de casos que han afectado a menores de edad en medio de ataques con armas de fuego.
Reporte
De acuerdo con reportes de medios locales, el hecho se registró hacia las 8:30 p. m. en la calle 18A No. 11-22, cuando dos sujetos que se movilizaban en motocicleta abrieron fuego frente a una vivienda donde varios vecinos se encontraban reunidos. En medio del ataque indiscriminado, una de las balas impactó al menor en el muslo derecho mientras caminaba junto a su abuela.
El ambiente de tranquilidad se transformó rápidamente en caos y temor. Testigos relataron que los agresores llegaron al sector conocido como la “calle de la Virgencita”, donde se desarrollaba una reunión comunitaria con presencia de adultos mayores y niños, sin importarles la seguridad de los asistentes al momento de disparar en repetidas ocasiones.
Tras el impacto, la comunidad reaccionó de inmediato para auxiliar al menor, quien fue trasladado inicialmente a un centro asistencial cercano. Posteriormente, debido a la lesión, fue remitido a la Clínica Campbell, donde recibió atención médica especializada. Según el reporte de las autoridades, la herida no reviste gravedad y el niño se encuentra fuera de peligro.
Hipótesis
Las primeras hipótesis apuntan a que el ataque podría haber estado dirigido contra una persona en específico o estar relacionado con la ola de violencia armada que afecta a la zona, aunque esta versión aún es materia de investigación. La Policía Nacional de Colombia ya adelanta las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos y dar con el paradero de los responsables.
Este caso ha generado indignación entre los habitantes de Malambo, quienes exigen mayores medidas de seguridad y presencia policial para evitar que hechos similares se repitan. La preocupación se extiende a otros municipios del Atlántico, donde la violencia ha venido en aumento en los últimos meses.
En paralelo, otro episodio violento se registró esa misma noche en el barrio El Ferry de Barranquilla, donde dos jóvenes fueron asesinados a bala mientras se encontraban en un andén. Estos hechos reflejan el complejo panorama de seguridad que enfrenta la región y la necesidad urgente de acciones contundentes por parte de las autoridades para proteger a la población civil, especialmente a los menores de edad.



