La situación de orden público en Norte de Santander continúa generando preocupación entre las autoridades nacionales debido al incremento de acciones violentas protagonizadas por grupos armados ilegales que disputan el control territorial y las rutas del narcotráfico en la región. En las últimas horas, un avión de la Policía Nacional de Colombia fue atacado a disparos mientras sobrevolaba el municipio de Ocaña.
Hechos
De acuerdo con información preliminar, el hecho ocurrió el 22 de mayo de 2026 cuando la aeronave institucional realizaba labores de transporte de uniformados hacia el aeropuerto Aguas Claras de Ocaña. Durante el sobrevuelo, hombres armados dispararon con fusiles contra el avión, impactando varias partes de la estructura y provocando daños en los vidrios.
Fuentes oficiales confirmaron que la aeronave logró aterrizar posteriormente en el Aeropuerto Internacional El Dorado, donde se realizaron inspecciones técnicas y médicas a los ocupantes. Según el reporte entregado por las autoridades, tres policías resultaron heridos levemente por esquirlas de vidrio, aunque ninguno presenta lesiones de gravedad.
En el avión viajaban 14 funcionarios de la institución, quienes fueron valorados por personal médico tras el aterrizaje. Asimismo, equipos de policía judicial y técnicos especializados iniciaron las investigaciones correspondientes para determinar las circunstancias exactas del ataque y establecer la magnitud de los daños ocasionados a la aeronave.
La Policía Nacional rechazó contundentemente el atentado y aseguró que fueron activadas todas las capacidades operativas, investigativas y de inteligencia para identificar y capturar a los responsables. Además, las autoridades anunciaron el refuerzo de personal y operaciones en la zona con el objetivo de fortalecer la seguridad tanto de la población civil como de la fuerza pública en Norte de Santander.
La región atraviesa una compleja crisis de seguridad marcada por los enfrentamientos entre las disidencias del Estado Mayor Central y el Ejército de Liberación Nacional, grupos armados que mantienen una disputa por corredores estratégicos utilizados para actividades relacionadas con el narcotráfico y otras economías ilegales.
Violencia
La violencia también ha afectado gravemente a líderes sociales y organizaciones campesinas del Catatumbo. Uno de los hechos recientes que generó mayor rechazo fue el asesinato de Freiman David Velásquez, integrante de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo, quien fue atacado junto a varias personas que lo acompañaban en la vía entre Ábrego y Ocaña, en la vereda Oropoma.
En ese ataque también murieron los escoltas Robinson Carvajalino y Sebastián Murillo, además de Yidy Esmit Velásquez Benítez, Mayra Hernández Ramírez e Iván Stiven Camacho Castillo. Según versiones preliminares, el atentado habría sido perpetrado por integrantes del ELN.
Tras estos hechos, el Ministerio del Interior condenó los asesinatos y aseguró que se trata de un grave ataque contra los procesos organizativos campesinos del Catatumbo. La entidad solicitó a la Fiscalía General de la Nación y demás organismos de seguridad avanzar en las investigaciones para judicializar a los responsables y fortalecer las medidas de protección para líderes sociales y defensores de derechos humanos en la región.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades mantienen las alertas de seguridad en Norte de Santander ante el riesgo de nuevos hechos violentos relacionados con la presencia y confrontación de grupos armados ilegales.


