El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, confirmó que su caravana oficial fue objeto de un ataque armado mientras se desplazaba por una vía del departamento. El hecho no dejó personas heridas, pero encendió las alertas de las autoridades por el grave riesgo a la seguridad institucional.
El mandatario señaló que el ataque ocurrió en un sector donde ya se había frustrado un atentado similar contra su caravana, lo que evidencia un patrón de riesgo persistente. “En ese mismo punto ya se había intentado atentar contra nosotros”, afirmó Escobar Jaramillo, quien calificó la situación como preocupante.
Tras lo ocurrido, las autoridades iniciaron investigaciones para establecer los responsables y determinar si el hecho estaría relacionado con estructuras criminales que operan en la región, entre ellas grupos armados ilegales y redes dedicadas a economías ilícitas.
Como medida inmediata, se ordenó el refuerzo de los esquemas de seguridad del gobernador y de otros funcionarios del departamento, así como un aumento de los controles militares y policiales en corredores estratégicos de Nariño.
El gobernador reiteró su llamado al Gobierno Nacional para fortalecer la presencia del Estado en las zonas más afectadas por la violencia y garantizar condiciones de seguridad tanto para las autoridades como para la población civil.
El ataque se suma a una serie de hechos que reflejan la compleja situación de orden público en Nariño, uno de los departamentos más golpeados por el conflicto armado y la acción de grupos ilegales.


