Argentina remonta un 2-0 con Messi como protagonista y sufre como nunca para llegar a cuartos de final
La Albiceleste vivió los 90 minutos más dramáticos de su campaña mundialista ante Egipto en lo que fue sin duda el partido más emocionante de los octavos de final. Los africanos salieron a sorprender y lo consiguieron: se fueron 2-0 arriba en la primera mitad con goles de Mohamed Salah al minuto 23 y Omar Marmoush al 41, dejando a Argentina al borde del precipicio y a Messi con una expresión que el mundo entero interpretó como el inicio del fin. El vestuario del Maracaná de Miami vivió momentos de tensión extrema durante el descanso, con Scaloni exigiendo una reacción inmediata a un equipo que nunca había estado tan cerca de una eliminación mundialista bajo su dirección.
La remontada llegó de la mano de quien siempre aparece cuando Argentina más lo necesita. Cristian Romero descontó al minuto 67 con un cabezazo en un córner, y Messi encendió la mecha con un golazo al 80 que hizo vibrar a todos los argentinos del mundo antes de que Enzo Fernández sellara el 3-2 definitivo en el minuto 89 con un disparo cruzado que enmudeció a Egipto. El propio Messi terminó el partido llorando de rodillas en el césped, desbordado por la presión acumulada de un partido donde el sueño del bicampeonato estuvo a punto de morir. Argentina avanza a cuartos donde enfrentará a Suiza, pero la imagen de una Albiceleste vulnerable quedó grabada y Scaloni tendrá que encontrar respuestas antes del próximo partido.



