Bélgica tiene uno de los planteles más talentosos del torneo y por fin lo está demostrando en el campo
La riqueza del plantel belga es extraordinaria y abarca prácticamente todas las posiciones. En portería tiene a Thibaut Courtois, elegido el mejor arquero del mundo en Rusia 2018 y que a sus 34 años sigue siendo un muro infranqueable que le da tranquilidad a todo el equipo. Kevin De Bruyne, a pesar de haber decepcionado en la fase de grupos, demostró ante Estados Unidos que cuando está en nivel sigue siendo uno de los mediocampistas más completos que ha dado el fútbol europeo en décadas, capaz de cambiar un partido con un solo pase. Romelu Lukaku mantiene su olfato goleador intacto y Charles De Ketelaere emergió en este Mundial como la gran revelación del equipo con actuaciones brillantes que han sorprendido al mundo.
El recambio generacional que vive Bélgica es además una de las razones de su buen momento. Jeremy Doku, el extremo del Manchester City conocido por su velocidad y desborde, puede entrar desde el banquillo y cambiar cualquier partido en cuestión de minutos. Leandro Trossard aporta experiencia del Arsenal, Youri Tielemans es el cerebro del mediocampo con su visión de juego y Nicolas Raskin y Amadou Onana conforman una doble pivote con músculo y calidad. Lo que hace especialmente peligrosa a esta Bélgica es que tiene tantas opciones ofensivas que el técnico Rudi García puede cambiar el partido desde el banquillo en cualquier momento, una profundidad de plantel que hoy ante España en Los Ángeles podría ser la diferencia entre semifinales y la eliminación.


