El barrio Solicita intervención

En Brisas de la Esperanza, comuna 7 de Villavicencio, la preocupación crecía
cada vez que el cielo se oscurecía. A pocos metros de las viviendas, el Caño
Buque avanzaba entre terrenos cada vez más debilitados, mientras varias familias
aseguraban sentirse expuestas ante la falta de obras que, según la comunidad,
fueron anunciadas para proteger sus casas.
El caso que más angustia generaba era el de cuatro viviendas habitadas por
adultos mayores. Una de ellas pertenecía a Luz María Parrado Martínez, quien
aseguró que su hogar estaba cada vez más cerca del borde del caño. La mujer
contó que vive allí con su esposo, quien requiere cuidados especiales, y que teme
quedarse sin vivienda si el terreno continúa cediendo.
Riesgo
Diego Beltrán, líder comunitario del sector, explicó que anteriormente existían
gaviones que, aunque deteriorados, ayudaban a contener parte del terreno. Sin
embargo, estos fueron retirados mediante maquinaria y, según su relato, la
comunidad esperaba que posteriormente se ejecutaran nuevas obras de
protección.
El líder aseguró que las lluvias han continuado debilitando la zona y que cada
creciente arrastra más material hacia el cauce. A esto se sumaría, según los
habitantes, el vertimiento de aguas provenientes de obras realizadas en sectores
cercanos, situación que habría aumentado la presión sobre el terreno.
La comunidad también manifestó su inconformidad porque, según lo expresado
durante el recorrido, se había hablado de instalar disipadores de energía para
reducir el impacto de las descargas de agua, pero estos no se habrían ejecutado.
Para los habitantes, el temor no es únicamente perder parte del terreno: es que
una nueva temporada de lluvias termine afectando directamente las viviendas y
poniendo en riesgo a quienes las habitan.
Pero el problema no terminaba en el borde del caño. A pocas cuadras, las calles
también se habían convertido en motivo de preocupación. Obras adelantadas en
la zona dejaron vías deterioradas, huecos y pasos complicados para peatones y
motociclistas.

Marceleni Vidal Gutiérrez relató que hace aproximadamente 15 días sufrió una
caída cuando transportaba en motocicleta a su nieto de 13 años. Sin embargo,
aseguró que el accidente más grave ocurrió recientemente, cuando su hijo David
Arley Corrales cayó en uno de los sectores afectados.
Abandono
Los residentes afirmaron que las dificultades para movilizarse se han prolongado
durante meses y que las obras habrían presentado suspensiones y modificaciones
en su ejecución. Mientras esperan la intervención definitiva, dicen sentirse
atrapados entre calles deterioradas, desvíos y zonas de difícil tránsito.
La situación también estaría afectando al comercio y generando congestión,
especialmente por el ingreso de vehículos pesados a sectores residenciales. Los
habitantes pidieron mayor presencia de personal encargado de regular el tránsito
mientras continúan las obras.

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