Zabier Hernández, defensor Derechos Humanos.

La paz será un sueño para Nariño

Si bien es cierto la firma del Acuerdo de Paz entre el presidente Juan Manuel Santos y la extinta guerrilla de las Farc generó expectativa entre los nariñenses porque al parecer iba a reducir la ola de violencia, la dirigencia social del departamento de Nariño precisa que dicho pacto no dio resultado.

Frente a la ola de violencia y los desplazamientos forzados que se registran en el piedemonte y en la costa pacífica nariñense, el defensor de los Derechos Humanos Zabier Hernández manifestó a DIARIO DEL SUR que dicho acuerdo no está dando los resultados que se esperaban en los municipios donde la criminalidad sigue haciendo de las suyas.

Agregó que en Tumaco y en localidades cercanas la disputa de terrenos entre grupos alzados en armas para la siembra de cultivos ilegales es la principal causante de los desplazamientos de comunidades indígenas y afrodescendientes. Argumentó que en los últimos dos años en el piedemonte y en la costa pacífica se ha registrado la movilización de más de 4.000 familias.

 “El rearme de las extintas Farc llena de temor a toda Colombia porque se vendrán tiempos muy difíciles para las familias del campo y la ciudad. Así como están las cosas considero que se recrudecerá la violencia en el departamento de Nariño, particularmente en los municipios del piedemonte y de la costa pacífica nariñense, donde en los últimos años se han sentido con rigor los hechos delictivos”, dijo el estudiante Julián Soanch.

“Si bien es cierto el proceso de paz que el expresidente de Colombia Juan Manuel Santos firmó con las Farc auguraba grandes cambios para Colombia, con las disidencias la situación social del país será muy difícil. En Nariño como en el resto de la Nación se recrudecerá la violencia. Esperamos que no se vaya a incrementar el odio que tanto dolor ha causado a las familias del campo y la ciudad”, manifestó el universitario Pablo Palacios.   

“El Gobierno Nacional actual y las desaparecidas Farc nunca se pusieron de acuerdo y por eso hubo esa ruptura al proceso de paz. Considero que ahora se recrudecerá la violencia y serán difíciles los momentos que se pueden venir para los nariñenses y por supuesto para los demás colombianos. Sería utópico esperar que la paz llegue a Colombia, mientras las partes involucradas en los hechos de violencia no recapaciten y se comprometan con el cambio”, dijo el estudiante Fabián Rosero.

“Esperamos que la ola de violencia no se vaya a acrecentar porque son muchas las víctimas que el conflicto armado ha dejado en el país. En Nariño se teme que ese grupo armado ilegal siga delinquiendo y atentando contra la tranquilidad ciudadana”, expresó el estudiante Sebastián Narváez.

 

“Más inversión social”

 

 “La paz nunca llegará al departamento de Nariño, ni al resto de Colombia, y así como van las cosas seguirá siendo un sueño. Todo acto de violencia invade de temor no solo a las familias del departamento de Nariño sino de la Nación. El rearme de las disidencias preocupa a las comunidades porque se pueden venir difíciles momentos, debido a que aumentarán los atentados y otros hechos que en realidad llenarán de tristeza a la Nación. Frente a los diferentes hechos de violencia, considero que en el país se esfumó la paz”, sostuvo el vocero cívico Alejandro Pantoja.

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“El Gobierno Nacional actual descuidó el proceso de paz que el anterior mandatario había firmado con las extintas Farc. Creo que no se respetó lo pactado en el proceso y por eso ese grupo armado ilegal decidió volver a las montañas. Ahora puede aumentar la violencia. Para que llegue la paz el estado debe invertir mucho más en quienes dejan las armas y en la ejecución de proyectos que les garantice la supervivencia”, dijo la estudiante Juliana Ceballos.

“Ante la serie de hechos de violencia que se registran en la región y en el resto del país, todos los colombianos nos llenamos de miedo. Así como están las cosas, la firma del Acuerdo de Paz al parecer fue un fracaso. Considero que en los municipios del piedemonte y de la costa pacífica nariñense se recrudecerá la violencia. Esto se venía venir porque al parecer el Estado jamás brindó las garantías necesarias para que el proceso de paz firmado entre Santos y esa organización armada ilegal perdure y se sienta en cada rincón del país”, manifestó la vocera comunitaria Adriana Martínez.

“La paz se volvió una fantasía para Colombia. La mayoría de colombianos creímos en que la firma del proceso de paz iba a dar resultado, pero fue todo lo contrario. El miedo se está apoderando de las familias y ahora será muy difícil frecuentar los lugares donde la violencia no le quiere dejar el paso a la reconciliación”, expresó la filósofa Andrea Vásquez.