La Roja despliega su mejor fútbol en el momento justo y se convierte en la gran favorita al título
España no solo ganó ante Austria, lo hizo de la manera más convincente posible en el partido que más importaba. Desde el primer minuto Lamine Yamal fue una pesadilla para la defensa austriaca, Pedri controló el mediocampo con una autoridad que no admite discusión, y Mikel Oyarzabal demostró con su doblete por qué Luis de la Fuente confió en él cuando nadie lo esperaba. El 3-0 final no refleja completamente la diferencia entre los dos equipos: España pudo haber goleado por mayor margen si hubiera querido, pero prefirió administrar con inteligencia y no gastar energía innecesaria pensando en lo que viene.
Los números que deja esta victoria son sencillamente extraordinarios: 35 partidos sin perder, cero goles encajados en todo el Mundial 2026, el portero Unai Simón batiendo el récord histórico de imbatibilidad en Copas del Mundo, y un juego colectivo que recuerda a los mejores momentos de la generación que ganó el Mundial de 2010. En octavos espera Portugal o Croacia, dos rivales con nombres enormes pero que tendrán que encontrar la manera de perforar la defensa más sólida del torneo. España llega a ese partido como la selección más en forma del Mundial, con la confianza por las nubes y con una generación liderada por Lamine Yamal que tiene toda la pinta de estar escribiendo los primeros capítulos de una nueva era dorada del fútbol español.




