Extorsión y terrorismo

Antes de los operativos, las víctimas ya vivían bajo el miedo. Comerciantes y
ciudadanos del Meta eran perfilados, vigilados y posteriormente amenazados para
obligarlos a pagar cuantiosas sumas de dinero a cambio de no atentar contra sus
vidas o sus negocios. La presión, según las autoridades, hacía parte de la
estrategia criminal de una estructura armada ilegal que extendía su poder
mediante el terror.
Ese panorama comenzó a cambiar tras una ofensiva coordinada entre unidades
de Inteligencia y el GAULA de la Policía Nacional, con apoyo de la Fuerza
Aeroespacial Colombiana, que permitió la captura simultánea de tres presuntos
integrantes de una organización señalada de sembrar zozobra en municipios del
Alto y Bajo Ariari, así como en Acacías. Las detenciones se llevaron a cabo en
Villavicencio y Granada, donde fueron ubicados los sospechosos luego de un
trabajo de investigación.

Golpe
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, los capturados
harían parte del Frente Ever Castro del Bloque Jorge Suárez Briceño (JSB),
estructura criminal a la que se le atribuyen múltiples acciones encaminadas a
fortalecer el delito de extorsión en la región.
Los investigadores sostienen que estas personas tendrían funciones relacionadas
con la identificación y perfilamiento de posibles víctimas, así como con la
ejecución de amenazas para presionar el pago de exigencias económicas.
Además, serían responsables de participar en la fabricación y activación de
artefactos explosivos improvisados y de realizar disparos contra establecimientos
comerciales con el propósito de intimidar a la población y demostrar el poder de la
organización ilegal.
Las capturas representan un golpe importante contra las finanzas y la capacidad
operativa de este grupo, que durante meses habría mantenido en vilo a
comerciantes, empresarios y habitantes de diferentes municipios del Meta.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest