El predio alterno carece de pavimento, cubiertas y redes de servicios públicos.
La preocupación crece entre los comerciantes de la Plaza de Mercado del Norte de Tunja tras el anuncio de demolición de la actual infraestructura como parte del proyecto de construcción de una nueva central de abastos impulsada por la Gobernación de Boyacá y el Ministerio de Agricultura.
Los vendedores aseguran que no se oponen a la modernización del espacio, pero rechazan las condiciones planteadas para su traslado temporal y denuncian la falta de garantías para continuar con sus actividades económicas.
Según explicaron varios trabajadores del mercado, las autoridades les notificaron que deberán desalojar completamente las instalaciones el próximo 28 de junio para dar inicio a las labores de demolición del techo y los pabellones existentes.
De acuerdo con el cronograma oficial, estos trabajos se extenderían durante un mes y posteriormente comenzarán las obras civiles del nuevo complejo, cuya ejecución está proyectada para un periodo de ocho meses.
La principal inconformidad de los comerciantes está relacionada con el sitio propuesto para su reubicación temporal. Se trata de un lote privado cercano a la plaza actual que, según los vendedores, no cuenta con las condiciones mínimas para el manejo y comercialización de alimentos.
Afirman que el terreno presenta maleza, escombros, presencia de roedores y carece de infraestructura básica como pisos adecuados, cubiertas y redes de servicios públicos.
Los trabajadores también cuestionaron la forma en que se ha presentado la financiación del proyecto. Aunque la iniciativa fue anunciada como una inversión cercana a los 30.000 millones de pesos, sostienen que parte de esa cifra corresponde al avalúo del predio donde actualmente funciona la plaza, por lo que los recursos frescos destinados a la construcción serían inferiores a lo divulgado oficialmente.
