La incautación del estupefaciente fue realizada por el Comando Contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales, CONAT, en coordinación con la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Dirección de Investigación Criminal e Interpol, Dijín, de la Policía Nacional y la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos, DEA.
La operación militar, que permitió el hallazgo de esta droga, se efectuó en la vereda Trejos, del Mar de Mosquera, Nariño. En el lugar, las tropas localizaron un laboratorio para la producción de sustancias ilícitas con capacidad de producción mensual de dos toneladas de cocaína.
En este complejo cocalero, compuesto por 6 estructuras, fueron incautados 1710 kilogramos de clorhidrato de cocaína y casi 700 galones de cocaína en suspensión, además de equipos y maquinaria necesarios en la producción de estupefacientes.
Mediante información de inteligencia militar e investigación judicial, se logró establecer que este laboratorio pertenecería a una organización criminal independiente con alcance transnacional, la cual articulaba esquemas de servicios outsourcing ilegal con el grupo armado organizado residual, GAO-r, Bloque Jacobo Arenas.




