Cada 20 de mayo se conmemora el Día Mundial de las Abejas, una fecha impulsada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para destacar la importancia de las abejas y otros polinizadores en la seguridad alimentaria y el equilibrio ambiental.
En 2026, la celebración tiene como lema “Juntos con las abejas, por las personas y el planeta”, una campaña que busca generar conciencia sobre la crisis que enfrentan estos insectos esenciales para la vida en la Tierra.
Según datos divulgados por la FAO, más del 75 % de los cultivos alimentarios del mundo dependen, al menos en parte, de la polinización realizada por abejas, mariposas, aves y otros animales. Frutas, verduras, café, cacao y frutos secos hacen parte de los productos que podrían verse afectados por la reducción de polinizadores.
Expertos ambientales advirtieron que las poblaciones de abejas continúan disminuyendo debido a factores como el cambio climático, el uso indiscriminado de pesticidas, la pérdida de hábitats naturales, la contaminación y las prácticas agrícolas intensivas.
Organizaciones ecológicas señalaron que la desaparición de estos insectos podría provocar graves consecuencias económicas y alimentarias. Investigadores alertan que la reducción de polinizadores ya está impactando la producción agrícola y podría aumentar el precio de algunos alimentos en los próximos años.
En varios países se realizaron actividades educativas, campañas de conservación y jornadas de apicultura sostenible para promover acciones que ayuden a proteger las colmenas y restaurar ecosistemas. Entre las recomendaciones se destacan sembrar flores nativas, reducir el uso de químicos y apoyar a productores locales de miel.
La ONU reiteró que proteger a las abejas no solo es una tarea ambiental, sino también una medida clave para garantizar la alimentación y la biodiversidad de las futuras generaciones.


