Contexto: temor creciente por el fenómeno de El Niño
Colombia enfrenta nuevamente un escenario climático complejo ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño, cuya probabilidad de ocurrencia ha aumentado significativamente en 2026. De acuerdo con el Ideam, este evento podría consolidarse entre mayo y julio con una probabilidad del 82% y alcanzar una intensidad fuerte hacia finales de año.
El Niño se caracteriza por la reducción de lluvias, lo que impacta directamente los niveles de los embalses. Este factor es especialmente crítico para Colombia, cuya matriz energética depende en gran medida de la generación hidroeléctrica. La disminución del agua disponible puede traducirse en una menor producción de energía y, en escenarios extremos, en racionamientos.
La advertencia de Federico Gutiérrez
En medio de este panorama, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, lanzó una fuerte advertencia sobre el riesgo de un posible racionamiento energético en el país.
Durante un encuentro con empresarios, el mandatario señaló que Colombia podría enfrentar cortes de energía en los próximos meses si se materializan las condiciones climáticas previstas. Según explicó, el problema no es solo el fenómeno natural, sino la falta de nuevos proyectos de generación eléctrica.
“Muy posiblemente Colombia va a tener racionamiento”, advirtió el alcalde.
Gutiérrez enfatizó que el país no ha desarrollado recientemente grandes infraestructuras energéticas que permitan responder a picos de demanda o crisis climáticas.
El papel clave de las hidroeléctricas
El alcalde fue enfático en su propuesta: retomar la construcción de grandes hidroeléctricas como solución estructural al problema energético.
Según su análisis, el país ha frenado este tipo de proyectos, en parte por debates políticos y ambientales, lo que ha reducido la capacidad de generación en firme.
“Tenemos que hacer más hidroeléctricas”, afirmó.
También mencionó proyectos en desarrollo desde Empresas Públicas de Medellín (EPM), como nuevas iniciativas tanto de gran como de pequeña escala, que buscan fortalecer la oferta energética en el futuro.
Hidroituango y la energía en firme
Uno de los puntos clave en el debate es la central de Hidroituango, considerada una de las obras más importantes del país en generación eléctrica.
Actualmente, este proyecto busca ampliar su capacidad operativa para aportar más energía al sistema nacional, especialmente ante el riesgo climático. Sin embargo, expertos coinciden en que, aunque Hidroituango es fundamental, no es suficiente por sí sola para garantizar la seguridad energética a largo plazo.
Riesgos adicionales: gas y respaldo térmico
El alcalde también alertó sobre otro factor crítico: la incertidumbre en el suministro de gas, necesario para las plantas termoeléctricas que sirven como respaldo cuando baja la generación hidroeléctrica.
Esto significa que el país podría enfrentar una “tormenta perfecta”:
- Menos agua en embalses
- Falta de nuevos proyectos energéticos
- Riesgos en el suministro de gas
Todo esto aumentaría la probabilidad de racionamientos.
Un problema estructural, no solo climático
Expertos han señalado que el riesgo energético en Colombia no depende únicamente del clima, sino de la planificación a largo plazo. La alta dependencia de la energía hidroeléctrica hace al país vulnerable a fenómenos como El Niño.
En ese sentido, se plantea la necesidad de diversificar la matriz energética, fortalecer la infraestructura y mejorar la planificación para enfrentar eventos extremos.
Conclusión
La advertencia del alcalde Federico Gutiérrez pone sobre la mesa un debate clave para el futuro del país: cómo garantizar la seguridad energética en medio del cambio climático.
El posible racionamiento no sería solo consecuencia de El Niño, sino también de decisiones estructurales en política energética. La discusión ahora gira en torno a si Colombia debe apostar nuevamente por grandes hidroeléctricas, diversificar sus fuentes o combinar ambas estrategias.




