Fenómeno de El Niño podría adelantarse y agravar sequías en Colombia

Alerta temprana por un evento climático de gran impacto

El Gobierno nacional, junto con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), encendió las alarmas tras advertir que el fenómeno de El Niño podría adelantarse en Colombia y presentarse con una intensidad mayor a la prevista inicialmente.

De acuerdo con las más recientes proyecciones climáticas, la probabilidad de que este evento se consolide aumentó del 62 % al 82 % para el trimestre mayo-junio-julio, y podría alcanzar hasta un 96 % hacia finales de 2026, con una intensidad catalogada entre “fuerte” y “muy fuerte”.

Las autoridades advierten que este comportamiento anticipado está asociado al acelerado calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, una de las señales clave del desarrollo del fenómeno.


¿Por qué preocupa que llegue antes de lo esperado?

El posible adelanto del fenómeno no solo implica cambios en el calendario climático, sino también mayores riesgos acumulados, ya que Colombia viene de meses con lluvias por debajo de lo normal.

Según el Ideam, este contexto previo podría intensificar los impactos, especialmente en términos de:

  • Disponibilidad de agua
  • Riesgo de incendios forestales
  • Afectaciones a la agricultura y ganadería
  • Presión sobre el sistema energético

Las lluvias deficitarias registradas recientemente podrían agravar el escenario, aumentando la vulnerabilidad del país frente a sequías prolongadas.


Temperaturas en aumento: una señal clara

El país ya está experimentando señales tempranas de este fenómeno. Durante mayo de 2026, se han registrado temperaturas cercanas o superiores a máximos históricos en varias regiones, lo que refuerza la hipótesis de un evento climático en desarrollo.

Estas condiciones ya han generado:

  • Olas de calor en distintas ciudades
  • Mayor probabilidad de incendios forestales
  • Estrés hídrico en varias zonas del país

Impactos esperados en Colombia

El fenómeno de El Niño suele traer consigo menos lluvias y más calor en gran parte del territorio colombiano, especialmente en las regiones Caribe, Andina y Pacífica.

Entre los efectos más probables están:

1. Sequías prolongadas

Reducción significativa de precipitaciones, afectando cultivos y reservas de agua.

2. Crisis energética

El país depende en gran medida de hidroeléctricas, por lo que niveles bajos en embalses podrían generar riesgos de racionamiento.

3. Aumento de incendios forestales

Las altas temperaturas y la sequedad del suelo elevan el riesgo de emergencias ambientales.

4. Impacto económico

Sectores como agricultura, ganadería y transporte podrían verse afectados, incrementando costos y presionando la inflación.


Respuesta del Gobierno y medidas preventivas

Ante este panorama, el Gobierno activó planes de preparación junto a entidades como la UNGRD, orientados a:

  • Garantizar el abastecimiento de agua
  • Fortalecer la gestión del riesgo
  • Preparar el sistema energético
  • Coordinar acciones con autoridades locales

Estas medidas buscan mitigar los efectos de un fenómeno que podría convertirse en uno de los más intensos de los últimos años.


Un fenómeno global con efectos locales

El fenómeno de El Niño es un evento climático de escala global que ocurre cada 2 a 7 años, pero sus impactos varían según la región. En el caso de Colombia, su llegada suele traducirse en calor extremo y déficit de lluvias, lo que lo convierte en uno de los eventos más críticos para la planificación ambiental y económica del país.

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