El histórico avión solar Solar Impulse 2, reconocido por haber dado la primera vuelta al mundo impulsado únicamente con energía solar, volvió a ser noticia tras sufrir un accidente en el golfo de México durante una misión no tripulada. La aeronave se convirtió en un símbolo mundial de innovación en energías limpias cuando completó en 2016 una travesía de más de 43.000 kilómetros alrededor del planeta sin utilizar combustible. El proyecto fue liderado por los pilotos suizos Bertrand Piccard y André Borschberg. El avión destacaba por su enorme envergadura, similar a la de un Boeing 747, aunque pesaba apenas unas 2,3 toneladas gracias a su estructura de fibra de carbono. Funcionaba con más de 17.000 células solares instaladas en sus alas, capaces de alimentar cuatro motores eléctricos y cargar sus baterías durante el vuelo. Tras su histórica misión ecológica, la aeronave fue vendida en 2019 a la empresa Skydweller Aero, que la adaptó para operaciones autónomas y pruebas de vigilancia militar. Según reportes recientes, el avión perdió potencia durante un vuelo experimental y terminó cayendo al mar el pasado 4 de mayo. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos abrió una investigación sobre el incidente. El legado del Solar Impulse 2 permanece como uno de los mayores hitos de la aviación sostenible y una demostración de que las tecnologías limpias pueden impulsar vuelos de larga distancia.



