La Organización Mundial de la Salud activó una serie de recomendaciones dirigidas a los países tras registrarse muertes y contagios por hantavirus en distintas regiones del mundo.
El director del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que, aunque el riesgo global continúa siendo bajo, es necesario mantener la vigilancia debido al comportamiento del virus.
Uno de los principales factores de preocupación es el largo periodo de incubación del hantavirus, lo que podría facilitar la aparición de nuevos casos sin una detección inmediata, aumentando el riesgo de propagación en ciertas zonas.
La OMS recomendó fortalecer la vigilancia epidemiológica, mejorar los sistemas de diagnóstico y reforzar las campañas de prevención, especialmente en áreas donde el virus tiene mayor presencia.
El hantavirus se transmite principalmente por contacto con roedores infectados o sus excretas, por lo que las autoridades sanitarias insisten en medidas de higiene, control de plagas y manejo adecuado de alimentos.
Aunque no se ha declarado una emergencia internacional, el organismo mantiene el monitoreo constante de la situación para prevenir posibles brotes más amplios.




