Aprenda a denunciar la publicidad ilegal en el mobiliario urbano

Bogotá intensifica la vigilancia contra la contaminación visual: aprenda a denunciar la publicidad ilegal en el mobiliario urbano

El Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP) lanzó una ofensiva este 7 de mayo de 2026 para proteger el mobiliario urbano de Bogotá frente a la proliferación de publicidad no autorizada. Las autoridades distritales recuerdan que ninguna empresa, organización o evento posee permisos para fijar afiches, carteles o propaganda en postes de luz, señales de tránsito, puentes o parques de la capital. Por consiguiente, instalar estos elementos constituye una infracción ambiental grave que conlleva una multa de 466.000 pesos por cada pieza publicitaria detectada en el espacio público. Asimismo, la administración distrital busca frenar el deterioro visual y físico de los entornos compartidos que pertenecen a todos los bogotanos.

La ciudadanía desempeña un rol fundamental en el mantenimiento del orden visual a través del reporte de estas prácticas ante la Secretaría Distrital de Ambiente. Para denunciar efectivamente, los usuarios deben registrar un Derecho de Petición de Interés General en la plataforma digital «Bogotá Te Escucha», seleccionando el tema ambiental como categoría principal. De igual manera, resulta indispensable suministrar datos precisos sobre la ubicación, la fecha y la naturaleza de la publicidad ilegal, adjuntando fotografías o videos que sirvan como evidencia técnica. Por tal razón, el sistema de seguimiento por radicado permite que el denunciante verifique los avances en la sanción a los responsables del deterioro del entorno urbano.

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Expertos en urbanismo señalan que la contaminación visual genera estrés ambiental y oculta información vital para la seguridad vial, como las señales de pare o de orientación peatonal. No obstante, las bandas y empresas dedicadas al pegue masivo de carteles suelen aprovechar las horas nocturnas para saturar las paredes y cajas telefónicas en localidades como Chapinero y Santa Fe. De igual modo, el DADEP refuerza los operativos de limpieza y retiro de material publicitario en los corredores principales para devolver la estética original a las fachadas y monumentos de la ciudad. Por esta vía, el Distrito intenta educar a los comerciantes sobre los canales legales de publicidad exterior visual, los cuales requieren registros previos y pagos de tasas ambientales.

La Secretaría de Ambiente colabora estrechamente con las alcaldías locales para identificar a los beneficiarios de la publicidad instalada, pues la ley permite sancionar directamente a la marca o evento promocionado. Por esta causa, el desconocimiento de la normativa no exime a las agrupaciones de pagar las cuantiosas multas que los inspectores de policía imponen durante los recorridos de vigilancia. Además, el Distrito integra estas acciones con campañas de liderazgo y seguridad vial en sectores industriales como Puente Aranda, donde la visibilidad despejada resulta crítica para la prevención de siniestros. Por otro lado, diversos reportes en cuentas oficiales de X subrayan que la recuperación del espacio público mejora la percepción de seguridad y fomenta el cuidado de los parques vecinales.

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Finalmente, el éxito de la estrategia contra la contaminación visual depende de la apropiación social del mobiliario público por parte de los residentes de cada barrio. Mientras las entidades agotan los procesos de retiro y sanción, los ciudadanos pueden evitar la contratación de servicios de publicidad informal que dañan el patrimonio colectivo. De esta manera, Bogotá avanza hacia un modelo de ciudad más limpia, ordenada y respetuosa con el medio ambiente urbano. La jornada informativa cierra con un llamado a la corresponsabilidad ciudadana para que «Bogotá, mi Ciudad, mi Casa» luzca libre de carteles ilegales. Al proteger los postes y puentes de la publicidad abusiva, cada habitante contribuye directamente a elevar la calidad de vida en su localidad.

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