Una ola de calor inusual para el mes de abril ha desatado incendios forestales de rápido avance en el sur de Georgia y el norte de Florida. Las autoridades han ordenado evacuaciones obligatorias en varias comunidades rurales. Los equipos de emergencia luchan contra vientos variables que dificultan el control de las llamas, mientras el Servicio Meteorológico Nacional advierte que las condiciones de sequía extrema podrían extenderse a estados vecinos.




