Justin Bieber ha protagonizado un regreso histórico y polarizante a los escenarios globales como cabeza de cartel en Coachella 2026, tras cuatro años de ausencia. El artista presentó una propuesta experimental titulada «Bieberchella», donde alternó temas de sus álbumes de 2025, SWAG y SWAG II, con un segmento nostálgico apoyado en una computadora portátil desde la cual proyectó y cantó junto a videos de su infancia en YouTube. Aunque su actuación generó críticas en redes sociales por su enfoque minimalista y baja energía, informes de la industria señalan que Bieber recibió un pago récord de 10 millones de dólares por este set autobiográfico.
Tras el cierre del festival este fin de semana, los rumores sobre una gira mundial han cobrado fuerza, aunque el equipo del cantante mantiene una postura cautelosa debido a sus antecedentes de salud. Fuentes cercanas indican que, si bien Bieber se siente «extremadamente feliz» con su desempeño en el desierto, anteriormente había descrito la idea de un tour masivo como algo «abrumador», por lo que podría optar por una serie de residencias íntimas o conciertos privados similares al realizado recientemente en el Roxy Theatre de West Hollywood. Por ahora, los fanáticos se mantienen a la espera de un anuncio oficial que confirme si el concepto de SWAG llegará a estadios internacionales a finales de este año.

