TARIFAS IRREGULARES EN TAXIS GENERAN DIVISIÓN

Arranca la fase pedagógica antes de las sanciones obligatorias. 

En medio de expectativa, dudas y una fuerte advertencia de sanciones, en Sogamoso ya está en marcha la implementación del taxímetro, una medida que promete acabar con los cobros arbitrarios en el servicio de taxi, pero que también ha generado inquietud entre conductores y usuarios. Desde el pasado 5 de abril, el Instituto de Tránsito y Transporte de la ciudad inició oficialmente este proceso, que durante su primer mes funcionará bajo una fase pedagógica sin multas, pero con un mensaje claro: el tiempo de adaptación es limitado. La decisión, respaldada por la Resolución 0926 del 31 de marzo de 2026, busca establecer reglas claras en un servicio que durante años ha sido cuestionado por la falta de control en las tarifas. Ahora, el valor del recorrido dependerá estrictamente de la distancia y el tiempo, eliminando acuerdos informales entre conductor y pasajero. Para las autoridades, este cambio representa un avance hacia la transparencia; para algunos ciudadanos, podría convertirse en un golpe al bolsillo. La nueva estructura tarifaria fija una carrera mínima de 6.800 pesos, cubriendo trayectos de hasta 2.400 metros. A partir de allí, el valor aumentará 100 pesos por cada 100 metros adicionales, mientras que el tiempo detenido tendrá un costo de 74 pesos por minuto. A esto se suman recargos de 500 pesos durante la noche y en días festivos, así como una tarifa de 25.000 pesos por servicios solicitados por hora. Aunque la medida busca ordenar el sistema, en las calles ya se sienten las primeras reacciones. Algunos usuarios consideran que por fin habrá claridad en los cobros, evitando abusos que eran denunciados constantemente. Sin embargo, otros temen que el nuevo esquema termine elevando los costos de los trayectos cortos o en situaciones de tráfico, donde el tiempo detenido podría encarecer significativamente el servicio. Para los taxistas, el panorama tampoco es sencillo, los costos de implementación son altos, menciona Freddy Caballero, pues dicen que deberán asumir la instalación del dispositivo y garantizar que esté correctamente calibrado y certificado. El Instituto será el encargado de verificar el cumplimiento de los requisitos técnicos y administrativos, y una vez aprobado, el vehículo recibirá una calcomanía oficial que acreditará su legalidad ante los usuarios. El verdadero punto de presión llegará el próximo 5 de mayo. A partir de esa fecha, los controles serán estrictos y las sanciones comenzarán a aplicarse sin excepción. Los vehículos que no cuenten con el taxímetro instalado y avalado no podrán prestar servicio, lo que podría dejar a varios conductores fuera de operación si no logran cumplir a tiempo con la exigencia.

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