Paso de maquinaria pesada pone en riesgo conexión total.
Una situación de alto riesgo mantiene en alerta a la comunidad del sector de Sisa, donde el tránsito de vehículos de carga pesada sobre un puente militar provisional ha encendido las alarmas por un posible colapso de la estructura. El hecho, registrado en la vía que comunica a Tunja con Garagoa, ha generado preocupación entre habitantes y transportadores que dependen de este paso para su movilidad diaria. La polémica se intensificó luego de que circulara un video en el que se observa a un camión intentando cruzar el puente transportando una excavadora de gran tamaño, una carga que, según denuncian los residentes, superaría ampliamente los límites de seguridad para este tipo de infraestructura temporal. La estructura fue instalada como solución de emergencia tras el colapso de la banca en este corredor vial, convirtiéndose en la única conexión disponible para la región.
Efraín Valero Guerrero habitante del sector y denunciante ha manifestado su rechazo al paso indiscriminado de este tipo de vehículos, señalando que el peso excesivo podría comprometer la estabilidad del puente. El temor principal es que un daño estructural deje incomunicada nuevamente a toda la zona, afectando el transporte de alimentos, el acceso a servicios básicos y la movilidad de cientos de personas. El clamor ciudadano se ha hecho evidente con llamados urgentes a las autoridades para que intervengan de manera inmediata. Entre las principales exigencias se encuentra la presencia permanente de la Policía de Tránsito, con el fin de controlar el peso y las dimensiones de los vehículos que intentan cruzar. Asimismo, solicitan la acción del Instituto Nacional de Vías y de la Gobernación para establecer límites claros de carga y señalización adecuada.
Otro punto crítico señalado por la comunidad es el deterioro progresivo de los accesos al puente. El terreno afirmado en las entradas ya presenta desgaste debido al tránsito constante de vehículos pesados, lo que incrementa el riesgo de fallas adicionales en la estructura y sus alrededores. La preocupación no es menor. De acuerdo con los habitantes, un eventual colapso del puente significaría regresar a un escenario de aislamiento total, similar al que se vivió tras la emergencia inicial. Esto impactaría directamente la economía local y la calidad de vida de las comunidades que dependen de esta vía para sus actividades cotidianas.
Ante la falta de controles efectivos, algunos residentes han advertido que podrían tomar medidas por cuenta propia para restringir el paso de vehículos de gran tonelaje. Mientras tanto, crece la incertidumbre y la presión sobre las autoridades, que aún no han emitido un pronunciamiento contundente frente a una situación que podría desencadenar una nueva crisis vial en la región.

