El tráiler de Harry Potter de HBO: entre récords de visitas y una tormenta de polémica
4.8 millones de vistas pero con miles de dislikes y controversia en redes
El primer tráiler de la serie de Harry Potter acumuló 4.8 millones de vistas en YouTube. Aunque YouTube ocultó el contador de dislikes desde 2021, herramientas externas revelan que tiene 174.000 likes frente a 67.000 dislikes, mostrando que, si bien la recepción general es positiva, hay miles de usuarios que rechazan abiertamente el reboot.  Más allá de las polémicas, la recepción al tráiler fue más fría de lo esperado, con críticas sobre la supuesta falta de magia, fantasía y conexión emocional que caracterizó a las películas originales, algo que el equipo de producción no anticipaba con tanta intensidad. 
Las tres grandes razones del rechazo: Snape, Rowling y la “copia” de las películas
El rechazo viene de varios frentes. Por un lado, el casting de Paapa Essiedu como Snape generó una reacción tóxica y hasta amenazas de muerte al actor, con voces de extrema derecha acusando a la serie de ser “demasiado woke.” Por otro, la comunidad LGBTQ+ y sus aliados llaman al boicot por la participación de J.K. Rowling como productora ejecutiva, argumentando que consumir la serie promueve sus controvertidas posturas sobre identidad de género.  El tercer frente es el de los fans puristas, que critican que el tráiler se parece demasiado a la saga cinematográfica original en decorados, vestuario y atmósfera, preguntándose qué aporta realmente este reboot si visualmente no quiere romper con lo anterior. 
J.K. Rowling contenta, HBO refuerza la seguridad y la serie sigue adelante
Pese a la controversia, J.K. Rowling respondió en X a una fan que describió el tráiler como “maravilloso” con total entusiasmo: “Va a ser increíble. Estoy muy contenta con el resultado.” El CEO de HBO, Casey Bloys, reconoció que se anticipaba el rechazo y tomaron medidas: “Intentamos tener entrenamiento, las mejores prácticas en redes sociales. Tenemos un serio equipo de seguridad.”  La producción tiene un presupuesto que algunos reportes ubican en 100 millones de dólares por episodio, lo que la convertiría en la serie de televisión más cara de la historia, con actores comprometidos por hasta 10 años para las siete temporadas previstas. 




