El caso pone en duda el cumplimiento de normas ambientales en espacios públicos y privados.
El concejal de Sogamoso, Edwin Barrera Sierra, generó controversia tras denunciar públicamente a la senadora Aída Avella por una presunta tala de árboles en el sector sur de la ciudad. La acusación se produjo luego de una audiencia pública en la que la congresista participó y expresó reparos frente a proyectos de inversión en la capital de la provincia de Sugamuxi.
A través de sus plataformas digitales, el cabildante cuestionó lo que calificó como una “doble moral”, señalando que, mientras la senadora manifiesta preocupación por el impacto ambiental de ciertas obras, en su entorno cercano se habría realizado una intervención forestal sin contar con los permisos correspondientes de la Corporación Autónoma Regional de Boyacá, Corpoboyacá.
La denuncia estuvo acompañada de un video y varias fotografías en las que, según Barrera, se evidencia la tala de árboles frente a la propiedad de la familia de la senadora. En su mensaje, el concejal aseguró que estas especies serían nativas, lo que aumentaría la gravedad del hecho en caso de confirmarse la ausencia de autorizaciones legales para su aprovechamiento.
“¿Cómo se mide esa actuación?”, cuestionó Barrera en su publicación, sugiriendo que la senadora debería ser coherente entre su discurso público y sus acciones privadas. Asimismo, planteó interrogantes sobre la posible aplicación de sanciones, en caso de que se determine que la intervención se realizó al margen de la normatividad ambiental vigente.
El concejal también calificó como “absurda” la postura de la congresista, al considerar que ha sido crítica frente a solicitudes de permisos de la Alcaldía de Sogamoso para el desarrollo de proyectos que implican aprovechamiento forestal, mientras, según él, se presentarían acciones similares en su propiedad. En ese sentido, afirmó que este tipo de situaciones envían un mensaje contradictorio a la ciudadanía.
Hasta el momento, la senadora Aída Avella no se ha pronunciado oficialmente sobre las acusaciones. Por su parte, tampoco se ha conocido una versión por parte de las autoridades ambientales que permita esclarecer si la tala contaba o no con los permisos requeridos.




