La tensión por el acceso al agua en Boyacá alcanzó un nuevo punto crítico. El domingo 22 de marzo, Duitama fue epicentro de una movilización masiva que busca encender las alarmas frente a lo que líderes sociales califican como una amenaza directa y que es la crisis hídrica la cual golpea a varias comunidades del departamento.
Bajo la consigna “Sin páramo no hay agua”, organizaciones sociales, colectivos ambientales y ciudadanos del común salieron al Parque de los Libertadores a partir de las 2:00 de la tarde, en una jornada que busco ser mucho más que una simple protesta. Y que fue según los asistentes, un grito colectivo contra lo que consideran abandono institucional, decisiones políticas cuestionadas y modelos económicos que estarían poniendo en riesgo las fuentes de agua.
La movilización, impulsada por el Nodo Boyacá–Santander de la Red Ambiental Popular, surge en medio de crecientes denuncias por contaminación de fuentes hídricas, desigualdad en la distribución del recurso y presiones extractivas sobre ecosistemas estratégicos. Los páramos, considerados fábricas naturales de agua, se han convertido en el centro del debate.
Para los organizadores, lo que está en juego no es solo el medio ambiente, sino la supervivencia de miles de personas que dependen directamente de estos ecosistemas. “El agua no puede seguir tratándose como un negocio”, advierten, insistiendo en que se debe reconocer como un derecho fundamental.
La jornada incluyó no solo la movilización, sino también actos culturales, intervenciones artísticas y espacios de diálogo, con el objetivo de fortalecer la conciencia ciudadana y la articulación entre diferentes procesos sociales que hoy defienden el territorio.
Diversas organizaciones como Resistencia Aquitania, Agromujeres Pisba, Ecocuenca Lago de Tota, entre otras, han unido fuerzas en esta convocatoria, evidenciando que el problema trasciende municipios y se convierte en una preocupación regional.
El trasfondo va más allá de una simple preocupación y es el temor de que decisiones actuales comprometan el futuro del agua en Boyacá y Santander. Mientras algunos sectores impulsan proyectos económicos, las comunidades advierten que el costo podría ser irreversible.
Esta movilización no solo busca visibilizar el problema, sino presionar respuestas concretas de las autoridades. La ciudadanía exige acciones inmediatas que garanticen el acceso equitativo al agua y la protección real de los páramos.
Duitama impulsó una jornada que marcó un antes y un después en la defensa del agua. Porque, como lo repiten en las calles, sin páramo no hay vida… y el tiempo para reaccionar se está agotando.



