Por: Rober Atis Bernal
Aun no entendemos como el fútbol profesional colombiano es apoyado por una casa de apuestas, y en donde la misma profanada sale durante los inicios y finales de los partidos.
Desde que el fútbol inició con el patrocinio de las casas de apuestas, todo ha ido desmejorando el juego de los equipos, porque se estaría moviendo mucho dinero por partido, específicamente cuando se llega a las finales.
Son varios los escándalos de futbolistas que se han visto comprometidos con las apuestas, donde todos los hinchas esperan que su equipo gane o que ven todas las posibilidades de ganar, es donde pierden en ocasiones en sus propios estadios y con equipos de bajo nivel.
Pensamos que eso mismo pasó en la fecha cuatro entre Deportivo Pasto y Deportivo Cali en el estadio de Palmaseca, Valle del Cauca, que al inició se vio un buen juego, pero el desastre lo armó el central de apellido Mayorga quien pitó faltas donde no las había, sacó tarjetas rojas donde faltas no existieron.
Eso quiere decir que hasta el arbitraje se ve involucrado en estas casas de apuestas, a quien se le ocurre desarmar a un equipo como sea para reparar a otro que viene totalmente mal como es el Deportivo Cali.
El cuadro nariñense que tuvo las oportunidades de empatar cuando quedó con diez hombres, el señor central fue llamado del VAR para revisar una polémica jugada, pero este no dudo y le sacó tarjeta roja dejando al Pasto con nueve hombres en la cancha frente a 11 del Cali.
El técnico español Jonathan Risueño Lujan, le era difícil acomodar el equipo cuado ya tenía menos dos hombres en la cancha, y por ello los azucareros marcaron tres tantos. Eso me lleva a pensar que hasta los mismos árbitros deben estar comprometidos con esas casas de apuestas.
Cuando la Liga Postobón cambio al nombre de LigaBetplay, escribí una columna sobre lo que podría pasar con el apoyo de las casas de apuestas en el fútbol colombiano, lo cual se ha visto varios escándalos, pero lo que no se ve es los avances de las investigaciones.
Lo que se vio en la cuarta fecha entre caleños y pastusos, lo del señor arbitro Mayorga fue un desastre de central, pero no pasará nada con las directivas, así como con otros equipos que no pasa nada pese a interponer demandas. Todo queda en silencio.
Esto de las apuestas que apoyan a un campeonato de fútbol en Colombia de la serie A y la B, me recuerdo a la supuesta empresa DRF que tumbó en Colombia a millones de personas.
Y eso mismo estaría pasando con el fútbol y las apuestas en línea o verbales, donde jugadores, técnicos y árbitros como el que pito la fecha cuatro entre Pasto y Cali, que se vio como el arbitró defendió a los caleños en su propia casa haciendo que lo aplastaran a su rival.
Lo mismo pasó con el DRF, que de un momento a otro tumbó a miles de personas entre hombres y mujeres que algunos, les costó la vida, mientras que otros lo perdieron todo a causa de la ambición del dinero.
Las autoridades deben pensar como una Liga de Fútbol seria y que no se convierta en una casa de apuestas, porque hoy ya no se cree en el juego porque tienen un patrocinio que mueve dinero por todos los lados, y que puede haber apuestas entre los equipos confabulados con hinchas, directivos, técnicos y jugadores.


