Esta semana, el gobernador de Boyacá, Carlos Andrés Amaya, aseguró que, de resultar electo un presidente de derecha en Colombia, sería complejo negociar con el Gobierno nacional en asuntos relevantes para el departamento. La declaración generó reacciones en diversos sectores políticos y sociales de la región.
Entre quienes se pronunciaron, el economista y excandidato al Senado Juan Camilo Ostos respondió a través de redes sociales cuestionando la gestión actual del gobierno departamental. Ostos señaló: “¿Retroceder, dice @CarlosAmayaR? Boyacá va en caída libre: hospitales colapsados, inseguridad creciente, minería y campos quebrados, obras paralizadas. Hablar bonito del futuro es fácil. Responder por el presente… no tanto”.
El mensaje de Ostos pone énfasis en los desafíos que enfrenta Boyacá, como la falta de infraestructura sanitaria suficiente, problemas de seguridad, dificultades en sectores económicos estratégicos y retrasos en proyectos de desarrollo. Su publicación refleja una visión crítica sobre la situación actual del departamento, al tiempo que cuestiona la retórica política orientada hacia el futuro sin atender los problemas inmediatos.
Por su parte, el gobernador Amaya ha reiterado que la colaboración con el Gobierno nacional es clave para el progreso regional, especialmente en proyectos de infraestructura, salud y desarrollo económico, y ha llamado a la unidad para garantizar resultados concretos para los ciudadanos.
El intercambio entre ambos dirigentes evidencia un debate creciente sobre prioridades, gestión y responsabilidad política en Boyacá, en un contexto marcado por la necesidad de respuestas efectivas frente a los problemas que afectan a la población.


