La indignación no deja de crecer entre usuarios del servicio de gas de la empresa Vanti que denuncian lo que consideran un abuso sistemático en la facturación. Lo que inició como una queja individual hoy enciende las alarmas sobre un posible problema mayor: cobros que aparecen sin explicación, se repiten cada mes y obligan a los ciudadanos a desgastantes trámites para poder pagar lo justo. Uno de los casos más representativos es el de un usuario que asegura llevar más de 15 meses enfrentando la misma situación. En cada factura aparece un cobro adicional relacionado con conceptos que no reconoce, como supuestas deudas o “venta de cartera”. Lo más grave es que, pese a múltiples reclamos, el cargo sigue reapareciendo mes tras mes, como si nunca hubiera sido corregido.
Para evitar pagar valores que considera indebidos, el afectado debe acudir personalmente a las oficinas de Vanti, donde enfrenta largas filas y tiempos de espera que pueden superar las tres horas. Allí, tras insistir, logran ajustar el recibo, pero sin ofrecer una solución definitiva que impida que el problema se repita.
“Es un desgaste físico y mental. Cada mes es lo mismo, nadie responde y uno termina sintiéndose impotente”, asegura el denunciante. Pero lo más preocupante no es solo su caso: según relata, ha conocido a otros usuarios que atraviesan situaciones similares, lo que deja abierta una inquietante duda sobre el alcance real del problema. ¿Cuántas personas más están pagando estos cobros sin darse cuenta?
La falta de respuestas claras agrava aún más el panorama. El usuario afirma que ha intentado comunicarse con diferentes funcionarios, sin lograr una explicación concreta sobre el origen del cobro. Incluso, menciona que no ha tenido acceso a directivos que puedan dar una solución de fondo, lo que incrementa la sensación de abandono frente a la situación. El problema escaló al punto de acudir a la Personería, donde el proceso, lejos de simplificarse, se volvió más complejo. Formularios, trámites y tiempos de espera han convertido la búsqueda de una solución en una verdadera odisea burocrática, mientras el cobro sigue apareciendo puntualmente cada mes.
Esta situación no solo golpea el bolsillo de los usuarios, sino también su confianza en el sistema. La repetición del problema, la falta de soluciones estructurales y el silencio institucional alimentan la percepción de que podría tratarse de una falla grave en el proceso de facturación o, peor aún, de una práctica que estaría afectando a más ciudadanos.
Por eso, el llamado es directo a Vanti y a los entes de control: se requiere una revisión urgente, transparente y profunda de estos casos. La ciudadanía exige claridad, respuestas y garantías de que no seguirá pagando por conceptos que no corresponden.
Denuncian pagos indebidos y trámites eternos sin solución.




