Una megaoperación militar desplegada por las Fuerzas Militares de Colombia contra alias “Antonio Medina”, señalado como cabecilla del Frente 28 de las disidencias de las FARC, vuelve a poner en el radar la actividad de esta estructura armada ilegal. Mientras las tropas avanzan en operaciones en zonas estratégicas del oriente del país, en el municipio de Sogamoso crece la preocupación entre contratistas y empresarios tras la circulación de comunicaciones que presuntamente estarían relacionadas con este mismo jefe insurgente.
De acuerdo con la información conocida por medios regionales, varios contratistas del municipio habrían recibido mensajes en los que se les invita a participar en una videollamada para tratar supuestos temas laborales, sociales y económicos. El contenido de las comunicaciones ha generado inquietud en el sector privado, debido a la posibilidad de que se trate de intentos de acercamiento o presión por parte de estructuras armadas ilegales.
Las autoridades locales y organismos de seguridad iniciaron la verificación del origen de estos mensajes, que habrían sido enviados a través de canales virtuales. Según fuentes consultadas, más de un contratista habría recibido solicitudes similares para atender comunicaciones bajo el argumento de tratar asuntos de “seguridad” o coordinación de temas comunitarios.
Aunque hasta ahora no se han reportado amenazas directas, el hecho encendió las alarmas en la comunidad empresarial de Sogamoso, donde varios contratistas manifestaron su preocupación por la posibilidad de que estos contactos busquen establecer algún tipo de presión sobre los procesos contractuales o actividades económicas de la región.
La situación toma mayor relevancia si se tiene en cuenta que alias Antonio Medina, identificado como Omar Pardo Galeano, es considerado uno de los principales líderes de las disidencias del Frente 28, estructura que opera principalmente en regiones del oriente colombiano, especialmente en el departamento de Arauca y zonas cercanas a la frontera con Venezuela.
Este cabecilla fue expulsado de la Jurisdicción Especial para la Paz luego de comprobarse su regreso a las armas tras el proceso de paz, lo que lo convirtió en uno de los objetivos prioritarios de las operaciones militares adelantadas por el Estado. En el pasado, las Fuerzas Militares ya habían ejecutado acciones contra sus estructuras sin que hasta el momento se reportaran resultados definitivos en su captura.
Actualmente, la megaoperación militar continúa en desarrollo con el objetivo de debilitar la capacidad operativa de esta organización y ubicar a su máximo cabecilla. Paralelamente, las autoridades mantienen el monitoreo de las comunicaciones que han circulado entre contratistas de Sogamoso para establecer si existe alguna relación directa con la estructura armada investigada.
Entre tanto, los organismos de seguridad reiteraron el llamado a empresarios y contratistas para evitar responder a contactos no oficiales, abstenerse de participar en reuniones virtuales de origen desconocido y reportar inmediatamente cualquier comunicación sospechosa.


