El Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio de Colombia informó que el mercado de la Vivienda de Interés Social (VIS) está experimentando un cambio importante en la forma en que se fijan los precios de las viviendas. Actualmente, el 57 % de los proyectos VIS en el país ya se comercializan con precios fijos en pesos colombianos, en lugar de utilizar el valor expresado en salarios mínimos mensuales legales vigentes, como era tradicional en este tipo de vivienda.
Este cambio ha venido creciendo de manera progresiva en los últimos meses. Según datos de la firma especializada Galería Inmobiliaria, en septiembre de 2025 solo el 25 % de los proyectos VIS se ofrecían con precios fijos en pesos. Posteriormente, esa proporción aumentó al 42 % en enero de 2026 y, al finalizar febrero de 2026, alcanzó el 57 %, lo que refleja una tendencia clara hacia una mayor estabilidad y transparencia en la comercialización de estas viviendas.
De acuerdo con el Ministerio, este cambio responde al impulso del Gobierno nacional para que los proyectos de vivienda se ajusten a las disposiciones de la Ley 1480 de 2011, normativa que busca garantizar mayor protección a los compradores y transparencia en la información sobre precios. Bajo este enfoque, se pretende ofrecer a los hogares mayor claridad sobre el valor real de las viviendas y evitar incrementos inesperados durante el proceso de compra.
La ministra de Vivienda, Helga María Rivas Ardila, explicó que este cambio ha sido promovido por el Gobierno como una estrategia para facilitar el acceso de los hogares a una vivienda propia y avanzar en la reducción del déficit habitacional en el país. Según señaló, establecer precios en pesos permite a las familias planificar mejor sus finanzas y tomar decisiones informadas al momento de adquirir vivienda.
En el pasado, muchos proyectos de vivienda VIS fijaban sus precios en salarios mínimos, lo que implicaba que cada año el valor de las viviendas aumentara automáticamente con el incremento del salario mínimo. Esto generaba dificultades para los compradores, ya que el precio final podía subir durante el proceso de adquisición, incluso sin que existieran cambios en los costos reales de construcción. Como consecuencia, algunas familias terminaban desistiendo de la compra al enfrentar incrementos inesperados en el valor del inmueble.
Para consolidar esta nueva tendencia en el mercado inmobiliario, el Ministerio de Vivienda está impulsando un decreto que establecería que el precio de las viviendas VIS se mantenga fijo desde el momento de la oferta hasta la etapa final de escrituración. Con esta medida se busca garantizar mayor estabilidad en el proceso de compra y brindar seguridad a los hogares que están en proceso de adquirir vivienda.
En conjunto, estas acciones forman parte de una estrategia del Gobierno para fortalecer el acceso a la vivienda digna en Colombia, mejorar la transparencia del mercado inmobiliario y ofrecer mayor protección financiera a las familias que buscan convertirse en propietarias. El objetivo es que el precio de las viviendas sea más predecible y que los compradores no enfrenten aumentos inesperados durante el proceso de adquisición, lo que podría facilitar que más hogares puedan concretar la compra de una vivienda VIS.




