Las mujeres campesinas de Bogotá están recibiendo ahora más apoyo directamente en sus territorios gracias a una estrategia que busca cerrar brechas y garantizar el acceso a servicios institucionales sin necesidad de largos desplazamientos.
A través del programa “Caminando Juntas con las Mujeres en la Ruralidad”, liderado por la Secretaría Distrital de la Mujer, el Distrito ha llegado a veredas y zonas rurales brindando cientos de orientaciones, acompañamientos y asesorías a mujeres campesinas que viven lejos de los centros urbanos.
Actualmente, la estrategia tiene presencia en Usme, Ciudad Bolívar, Santa Fe, Usaquén, San Cristóbal, Chapinero y Suba, sumándose al trabajo que ya se venía desarrollando en Sumapaz, uno de los territorios rurales más importantes de la capital.
El objetivo es claro: acercar la institucionalidad a las mujeres rurales, evitando que deban desplazarse hasta la ciudad para recibir apoyo, orientación o acceder a rutas de atención.
Atención directa en el territorio
El programa cuenta con un equipo especializado conformado por facilitadoras, profesionales y personal técnico que realizan acompañamiento en campo, escuchan a las comunidades y orientan a las mujeres frente a diferentes situaciones que pueden afectar su bienestar.
Además de brindar apoyo, la estrategia busca fortalecer las capacidades de las mujeres campesinas, facilitar el acceso a programas del Distrito y ofrecer orientación en casos relacionados con violencias basadas en género.
Este trabajo también se articula con el Sistema Distrital de Cuidado, a través de los Buses del Cuidado rurales, que permiten llevar servicios, asesoría y acompañamiento a veredas y sectores de difícil acceso.
Con estas acciones, el Distrito busca reducir las barreras que enfrentan las mujeres rurales, garantizando que puedan ejercer plenamente sus derechos sin que la distancia o el aislamiento geográfico se conviertan en un obstáculo.




