El representante en Colombia de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Scott Campbell, advirtió que en departamentos como Nariño, Cauca, Putumayo y Guaviare, así como en la región del Catatumbo, se están registrando fuertes presiones por parte de grupos armados ilegales contra las comunidades, especialmente en las zonas rurales.
Según explicó Campbell, estas presiones se intensifican precisamente en el contexto preelectoral, generando temor entre la población y poniendo en riesgo el ejercicio libre y seguro del derecho al voto. “Hemos recibido información consistente que indica que grupos armados ilegales están ejerciendo control social y territorial en varias de estas zonas, enviando mensajes directos o indirectos a las comunidades sobre por quién deben votar o, incluso, si deben participar en las elecciones”, señaló el funcionario.
Graves afectaciones
De acuerdo con la Oficina del Alto Comisionado, en municipios rurales de los departamentos mencionados se han reportado restricciones a la movilidad, reuniones forzadas con líderes comunitarios y amenazas veladas contra quienes promueven determinadas candidaturas. Esta situación, advirtió Campbell, no solo afecta la integridad del proceso electoral, sino que constituye una grave vulneración de los derechos humanos, en particular de los derechos políticos de la ciudadanía.
El representante de Naciones Unidas subrayó que el derecho a elegir y ser elegido libremente es un pilar fundamental de cualquier democracia. “Cuando una persona teme represalias por votar según su conciencia, estamos ante una afectación directa del derecho a la participación política. La democracia pierde sentido si el voto no es libre”, enfatizó.
Preocupación en el departamento
En regiones como Nariño y Cauca, históricamente golpeadas por la presencia de diversos actores armados, las comunidades rurales han manifestado su preocupación ante posibles represalias. Líderes sociales han alertado que en algunos corregimientos circulan panfletos intimidatorios y que se han impuesto horarios restrictivos para la circulación, lo cual podría dificultar el traslado a los puestos de votación el día de los comicios.
Disputas territoriales
En el caso del Catatumbo, zona fronteriza con Venezuela, la situación es particularmente compleja debido a la disputa territorial entre distintos grupos armados ilegales. Allí, según la información recopilada por la Oficina del Alto Comisionado, se han presentado amenazas contra líderes comunitarios que promueven la participación electoral independiente de cualquier presión armada.
Putumayo y Guaviare tampoco escapan a este panorama. En estas regiones amazónicas, caracterizadas por amplias zonas rurales y limitada presencia institucional, la población enfrenta no solo riesgos de seguridad, sino también dificultades logísticas para acceder a los puestos de votación. Campbell alertó que, en este contexto, cualquier acto de intimidación tiene un efecto multiplicador sobre el temor colectivo.
Urgente llamado al Gobierno
Ante este escenario, el representante de la ONU hizo un llamado urgente al Estado colombiano para reforzar la presencia integral de la Fuerza Pública en las zonas más afectadas.
“Es fundamental que, en estas horas previas a las elecciones, se adopten todas las medidas necesarias para garantizar que las comunidades puedan votar con libertad y sin miedo”, afirmó.
Campbell también instó a las autoridades civiles y electorales a mantener canales abiertos de comunicación con las comunidades, así como a activar mecanismos de prevención y protección para líderes sociales, candidatos y votantes. “La confianza en el proceso electoral depende de que las personas sientan que su seguridad está garantizada”, agregó.
La Oficina del Alto Comisionado recordó que Colombia ha avanzado en la construcción de marcos normativos para la protección de los derechos humanos y la participación política, pero advirtió que estos avances deben traducirse en garantías reales en los territorios más afectados por la violencia. En ese sentido, insistió en que la presencia de la Fuerza Pública debe ir acompañada de acciones coordinadas con autoridades locales y organismos de control.
Se teme ir a votar
A pocas horas de que se abran las urnas, el temor persiste entre muchas familias campesinas que, históricamente, han quedado en medio de disputas armadas.
“La gente teme votar por los candidatos de su preferencia debido a las graves vulneraciones de derechos humanos que se han registrado en estas regiones. Es esencial que el Estado envíe un mensaje claro de protección y respaldo a la ciudadanía”, puntualizó Campbell.
Finalmente, el representante de Naciones Unidas reiteró que la comunidad internacional seguirá atenta al desarrollo de la jornada electoral en Colombia, con especial énfasis en las zonas de mayor riesgo. “El ejercicio libre del voto es un derecho humano fundamental. Garantizarlo en cada rincón del país es una responsabilidad colectiva y una condición indispensable para fortalecer la democracia”, concluyó.




