El municipio de La Calera dio un paso significativo en materia de salud pública y bienestar social con la implementación de un programa de acceso a agua segura en zonas rurales, mediante la entrega e instalación de filtros comunitarios y domiciliarios en diferentes veredas del territorio.
La iniciativa, desarrollada en articulación con aliados estratégicos del sector privado y organizaciones ambientales, busca garantizar que familias que no cuentan con acceso permanente a sistemas de acueducto formal puedan disponer de agua apta para el consumo humano. Las veredas priorizadas fueron seleccionadas tras un diagnóstico técnico que evidenció necesidades en calidad del recurso hídrico y condiciones de abastecimiento.
Los filtros instalados permiten eliminar hasta el 99,9 % de bacterias y agentes contaminantes presentes en el agua, funcionando sin necesidad de energía eléctrica, lo que facilita su uso en áreas rurales de difícil acceso. Además de la entrega de los equipos, el programa incluyó jornadas de capacitación para enseñar a las comunidades el correcto uso, mantenimiento y limpieza de los dispositivos, garantizando su sostenibilidad a largo plazo.
Autoridades municipales destacaron que el proyecto no solo mejora la calidad del agua, sino que también reduce riesgos asociados a enfermedades gastrointestinales y otras afecciones derivadas del consumo de agua no tratada. “Estamos trabajando para cerrar brechas en el acceso a servicios básicos y mejorar las condiciones de vida en nuestras zonas rurales”, señalaron voceros oficiales.
El componente participativo fue uno de los pilares de la estrategia. Líderes comunitarios y juntas de acción comunal participaron en la socialización del proyecto, asegurando que las familias beneficiadas comprendieran la importancia del cuidado del recurso hídrico y el uso adecuado de los filtros. Asimismo, se promovió la corresponsabilidad en la conservación de fuentes naturales.
Habitantes de las veredas beneficiadas expresaron su satisfacción con la iniciativa. “Para nosotros es un alivio contar con agua más segura en casa. Es una tranquilidad para nuestras familias, especialmente para los niños y adultos mayores”, comentó una residente del sector rural.
El proyecto también refuerza el compromiso del municipio con la protección ambiental, al incentivar prácticas responsables en el manejo del agua y la conservación de nacederos y quebradas. En paralelo, se vienen adelantando campañas de educación ambiental orientadas al uso eficiente del recurso y la preservación de ecosistemas estratégicos.
Desde la administración municipal se anunció que el programa continuará ampliándose progresivamente a otras veredas, con el propósito de alcanzar una mayor cobertura y consolidar un modelo sostenible de abastecimiento rural.
Con esta acción, La Calera avanza en la construcción de un territorio más equitativo, donde el acceso a agua segura se reconoce como un derecho fundamental y una condición esencial para el desarrollo social y la salud comunitaria.




