Tras la toma de control operativo de Movistar por parte de Tigo el pasado 4 de febrero, este jueves los usuarios comienzan a familiarizarse con la nueva realidad del mercado de telecomunicaciones colombiano. La operación, valorada en aproximadamente USD 400 millones, marca la desaparición de Movistar como actor independiente y consolida un duopolio con Claro.
Con esta integración, Tigo-Movistar alcanza una participación del 41% del mercado móvil y del 35% en banda ancha, posicionándose como competidor directo de Claro que mantiene el liderazgo con aproximadamente 45% del mercado móvil. ETB y operadores regionales pequeños completan el panorama con participaciones menores.
Para los usuarios actuales de Movistar, los contratos, servicios y precios se mantienen sin cambios inmediatos. La empresa ha garantizado que las condiciones contractuales vigentes se respetarán hasta sus fechas de vencimiento, y cualquier modificación futura deberá notificarse con anticipación según normativas de protección al consumidor.
La nueva compañía proyecta el desarrollo de paquetes convergentes más agresivos, fusionando servicios móviles, internet y televisión bajo ofertas comerciales integradas. También se espera inversión acelerada en infraestructura 5G, aprovechando las capacidades combinadas de ambas empresas para ofrecer una red de quinta generación más sólida y con mayor cobertura.




