Las precipitaciones intensas que comenzaron a finales de enero continúan generando situaciones críticas en el Urabá Antioqueño este jueves. De los 13 municipios de la región, 11 mantienen declaratoria de emergencia por inundaciones, deslizamientos y daños a infraestructura causados por el desbordamiento de ríos y quebradas.
Los municipios más afectados incluyen Apartadó, Turbo, Carepa, Chigorodó y Mutatá, donde miles de familias han sido evacuadas de zonas de alto riesgo. Los albergues temporales habilitados por las alcaldías municipales albergan aproximadamente 3.000 personas que perdieron sus viviendas o deben permanecer alejadas hasta que disminuyan los niveles de los ríos.
Los cultivos de plátano y banano, pilares económicos de la región, han sufrido pérdidas significativas. Productores estiman afectaciones en más de 2.000 hectáreas de cultivos inundados, lo que representa pérdidas económicas superiores a $50.000 millones. La situación amenaza el sustento de miles de familias campesinas dependientes de la agricultura.
La infraestructura vial presenta afectaciones importantes con múltiples vías terciarias intransitables, puentes en riesgo estructural y carreteras principales con interrupciones. Esta situación complica el transporte de productos agrícolas hacia mercados mayoristas y dificulta el acceso de ayudas humanitarias a comunidades aisladas.
El IDEAM mantiene alertas activas para la región advirtiendo que las condiciones atmosféricas continúan favorables para precipitaciones durante los próximos días, por lo que las autoridades solicitan a la población extremar precauciones y atender las recomendaciones de organismos de socorro.



