Este jueves 29 de enero, el gobierno del presidente Gustavo Petro confirmó que ha ordenado una investigación rigurosa y exhaustiva para determinar las causas del accidente aéreo que cobró la vida de 15 personas en Norte de Santander. El 28 de enero de 2026, las autoridades de Ocaña, Norte de Santander, confirmaron que una aeronave de Santena, en la que se desplazaban 13 pasajeros hacia Cúcuta, fue encontrada en una zona montañosa del Catatumbo. La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas Mantilla, confirmó el hallazgo de la avioneta accidentada y reportó que no hubo sobrevivientes. Poco después, la funcionaria anunció que se pusieron en marcha los protocolos técnicos para esclarecer las causas del siniestro.
La investigación considera no solo el trabajo en campo, sino también el análisis detallado de la documentación de la aeronave, como listados de pasajeros y registros de mantenimiento, para establecer el historial de revisiones técnicas previas. La ministra enfatizó la necesidad de esperar los resultados oficiales y advirtió sobre la circulación de información no confirmada en redes sociales.
La primera línea de investigación se centra en las condiciones climáticas adversas que prevalecían en la zona al momento del accidente. Testimonios de campesinos y las características del terreno sugieren que la densa niebla y la baja visibilidad pudieron haber jugado un papel determinante en la tragedia. La región del Catatumbo es conocida por sus condiciones meteorológicas variables y su topografía montañosa compleja que representa desafíos para la aviación.
Incluso, Satena precisó que el Grupo SAR de la Aeronáutica Civil notificó que la baliza de emergencia del avión no se había activado, lo que dificultó aún más su ubicación, pues este dispositivo está diseñado para emitir una señal de auxilio en caso de accidente o aterrizaje forzoso. Esta anomalía también será objeto de investigación para determinar si hubo fallas técnicas en los sistemas de seguridad de la aeronave.
El presidente de la aerolínea Satena, mayor general Óscar Zuluaga, se pronunció sobre el fatal accidente de la aeronave tipo Beechcraft de matrícula HK-4709 en la que viajaban 15 personas (13 pasajeros y dos tripulantes), registrado el 28 de enero de 2026. El avión cubría el vuelo NSE 8849 con la ruta Cúcuta – Ocaña (Norte de Santander), y era operado por la empresa Searca. «Quiero expresar, en nombre de Satena y a título personal, nuestras más sentidas condolencias a las familias, amigos y seres queridos de cada uno de los pasajeros y tripulantes que fallecieron en este trágico suceso. Nos duele profundamente cada vida perdida y nos solidarizamos con su dolor en este momento tan difícil».




