La senadora colombiana María Fernanda Cabal anunció este lunes su renuncia al partido Centro Democrático, en medio de una creciente crisis interna en la colectividad y a semanas de que inicie formalmente la carrera política de cara a las elecciones presidenciales de 2026. La decisión, que fue comunicada mediante una carta formal enviada a la dirección nacional del partido, marca una ruptura inusual en uno de los sectores más cohesionados de la derecha colombiana.
Cabal, quien fue precandidata presidencial y es una figura destacada del uribismo, tomó la determinación junto con su esposo, José Félix Lafaurie, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). En la misiva dirigida al director del partido, Gabriel Vallejo, ambos expresan que “no queremos continuar en el Centro Democrático, sentimos que no tenemos espacio” dentro de la colectividad.
Motivos de la renuncia
El motivo central expuesto en la carta —revelada por medios nacionales— gira en torno a fuertes críticas al proceso interno que definió la candidatura presidencial del partido. Cabal y Lafaurie consideran que el mecanismo mediante el cual la senadora Paloma Valencia fue elegida como candidata presidencial adoleció de falencias importantes:
- No existieron comités de garantías electorales ni reglas claras para impugnar resultados.
- Se utilizó un sistema de encuestas internas sin instancias formales de verificación.
- Se careció de mecanismos de trazabilidad y transparencia, según los firmantes.
Esas fallas, a juicio de quienes renuncian, vulneraron el debido proceso dentro del partido y cerraron espacios para una participación plena de Cabal en el proyecto político de cara a 2026.
Además, en la carta también se plantea la posibilidad de una escisión política como un “camino digno” para que Cabal y sus seguidores puedan conformar una nueva agrupación, ante la falta de oportunidades dentro del actual Centro Democrático.
Reacciones internas y expectativas
La salida de Cabal ha generado ya reacciones al interior del uribismo. Paloma Valencia, actual candidata presidencial del partido, ha defendido la transparencia y legalidad del proceso que la llevó a la nominación y ha pedido a Cabal que reconsidere su renuncia, destacando su trayectoria política.
Por su parte, miembros del partido han minimizado el impacto de la renuncia, afirmando que las estructuras del Centro Democrático siguen intactas y que la colectividad debe mantener cohesión ante los desafíos electorales que se avecinan.
Implicaciones políticas
Este episodio pone de manifiesto tensiones internas que se han venido gestando en el Centro Democrático desde hace meses, especialmente en relación con cómo se toman decisiones estratégicas y quiénes tienen voz dentro de la colectividad. La renuncia de una figura con peso político como María Fernanda Cabal podría influir en las dinámicas del uribismo, en términos de alianzas, estrategias de campaña y posicionamiento ante el electorado.
En un momento clave de la escena política colombiana, la salida de Cabal evidencia que las divisiones internas pueden convertirse en un factor relevante rumbo a las elecciones presidenciales de 2026.




