Una fuerte preocupación fue expresada por Erick Santiago Ramírez Hernández, integrante del Consejo Municipal de Juventud (CMJ) de Aipe, tras lo ocurrido durante la sesión de instalación y elección de la Mesa Directiva de este organismo. Según manifestó, el proceso se adelantó sin que previamente se leyera, socializara o adoptara formalmente el reglamento interno, lo que, a su juicio, deja al Consejo sin un marco normativo claro que oriente su funcionamiento.
Ramírez señaló que esta omisión vulnera principios básicos del debido proceso democrático y político, especialmente tratándose de un espacio creado para fortalecer la participación juvenil. Aclaró que su postura no busca deslegitimar a las personas elegidas, sino cuestionar el procedimiento mediante el cual se tomó la decisión.
Llamado a la transparencia
El consejero enfatizó que la legitimidad del CMJ no se limita a cumplir requisitos formales, sino que depende de la manera en que se toman las decisiones. En ese sentido, calificó como preocupante que, frente a las observaciones planteadas, se haya intentado justificar el procedimiento argumentando que “en otros municipios se hace así”.
Para Ramírez, la repetición de prácticas inadecuadas no las convierte en correctas ni exonera la responsabilidad de garantizar procesos transparentes, participativos y con reglas claras. Insistió en que los espacios juveniles no deben reducirse a simples trámites administrativos.
Defender el sentido político
El integrante del CMJ sostuvo que la juventud organizada tiene la responsabilidad de exigir seriedad y coherencia en estos escenarios. Recordó que el Consejo existe para representar, deliberar e incidir, no solo para llenar actas o cumplir cronogramas.
Finalmente, hizo un llamado a subsanar el procedimiento mediante la adopción formal del reglamento interno y la revisión del proceso de elección, con el fin de proteger la credibilidad y el sentido político del Consejo Municipal de Juventud. “Sin debido proceso, no hay participación real”, concluyó.




