Los caficultores del departamento de Nariño han expuesto la difícil situación que atraviesan debido a la caída en los precios del café y el incremento en los costos de los insumos y fertilizantes, lo que ha generado serias dificultades para mantener una producción adecuada en este vital sector económico.
La fluctuación de precios, caracterizada por una tendencia a la baja, ha impactado negativamente en los ingresos de los productores, quienes se ven obligados a realizar inversiones que exceden los beneficios obtenidos. Esta situación ha sido resaltada por el secretario de Agricultura del municipio de San José de Albán, Bayardo Ruiz, quien calificó la situación como crítica, señalando que «los precios están demasiado bajos».
Costos
El aumento en los costos de los insumos agrícolas ha sido otro factor determinante. Los caficultores se enfrentan a la difícil decisión de invertir sumas considerables sin que la retribución sea proporcional, lo que afecta severamente su viabilidad económica.
Además, las condiciones climáticas adversas han impactado negativamente en la calidad de los cultivos, lo que se traduce en pérdidas para los productores. Este aspecto ha generado una preocupación adicional entre los caficultores, quienes ven comprometida su estabilidad económica y la de sus familias.
Actualmente, alrededor de 1.900 familias en el municipio se ven directamente afectadas por esta situación, lo que ha desencadenado un deterioro en las dinámicas de mercado y comercialización del café en la región. Ante esta realidad, Ruiz ha mencionado que se están diseñando proyectos productivos alternativos para diversificar las fuentes de ingreso y mitigar el impacto de la crisis cafetera en la comunidad.
Preocupación
La dependencia económica del café en municipios como San José de Albán es evidente, lo que incrementa la preocupación entre los habitantes del norte del departamento de Nariño. En este sentido, se están explorando nuevas opciones agrícolas que permitan a las familias generar ingresos de manera sostenible durante todo el año, dado que el cultivo del café ofrece rendimientos únicamente en determinadas épocas.
A pesar de la adversidad, los caficultores continúan buscando soluciones y alternativas para mejorar sus condiciones económicas y garantizar el bienestar de sus familias.




