Caracas, 25 de junio de 2026. Venezuela enfrenta una de las mayores tragedias naturales de su historia reciente tras ser sacudida por dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos con menos de un minuto de diferencia. Los movimientos telúricos provocaron el colapso de edificios, daños en carreteras e interrupciones de servicios básicos en varias regiones del país.
Las autoridades informaron que al menos 188 personas han fallecido y más de 1.500 resultaron heridas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre los escombros de viviendas y edificaciones afectadas. Las zonas más impactadas incluyen Caracas, La Guaira y otras localidades del centro-norte venezolano.
El gobierno declaró el estado de emergencia y movilizó equipos de rescate, personal médico y fuerzas de seguridad para atender a los afectados. Además, varios países y organismos internacionales anunciaron el envío de ayuda humanitaria y equipos especializados para apoyar las operaciones de emergencia.
Expertos señalaron que se trata de los terremotos más fuertes registrados en Venezuela en más de un siglo. Los sismos también se sintieron con intensidad en Colombia y otras naciones vecinas, generando evacuaciones preventivas y momentos de pánico entre la población.




