
La Gobernación de Nariño convocó a los 64 alcaldes del departamento para consolidar una agenda subregional de empalme con el gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella. Asistieron 44, veinte no estuvieron presentes.
La iniciativa busca clasificar los proyectos prioritarios del departamento en una matriz técnica con metas para los primeros cien días, el primer año y el Plan Nacional de Desarrollo. La agenda se sustenta en indicadores de paz territorial, con avances verificables en reducción del desplazamiento forzado, inversión social y reactivación económica. El mensaje de la Gobernación es claro: Nariño llega al empalme con datos, no con promesas, y espera que el nuevo gobierno los escuche. Los veinte alcaldes ausentes, en cambio, dejan una pregunta abierta sobre cuánto interés tienen en que sus municipios queden en esa hoja de ruta.




