La experiencia, la alegría y las historias de vida fueron las grandes protagonistas de una jornada que rindió homenaje a las personas mayores de Ipiales. En medio de aplausos, emociones y sonrisas, Yolanda Eugenia Benavides, representante del barrio Puente Negrito 2, fue elegida como la nueva reina de “Corazones con Historia” 2026, coronándose como la ganadora del Reinado del Adulto Mayor 2026, en el Coliseo Cubierto.
Más que un certamen, esta iniciativa se convirtió en un espacio para reconocer que envejecer no significa perder protagonismo. Por el contrario, cada año vivido representa aprendizajes, esfuerzos, luchas, afectos y experiencias que hacen parte de la memoria de una comunidad.
Las tres finalistas fueron las representantes de Las Lajas, Puente Negrito y Balcones de la Frontera, de ellas se coronó como la reina del Adulto Mayor la representante de Puente Negrito, Yolanda Benavides.
Las personas mayores son portadoras de conocimientos, tradiciones y relatos que contribuyen a preservar la identidad de los territorios. Sus voces permiten comprender de dónde venimos y, al mismo tiempo, ofrecen enseñanzas para las nuevas generaciones. Por ello, promover espacios de participación, integración y reconocimiento también significa avanzar hacia una sociedad que valore el envejecimiento desde la dignidad, el respeto y la inclusión.
Durante la jornada, las participantes demostraron que la edad no limita la capacidad de celebrar, compartir, construir vínculos y seguir cumpliendo sueños. Cada una llevó consigo una historia particular y representó a cientos de adultos mayores que continúan aportando a sus familias, barrios y comunidades.
La elección de Yolanda Eugenia Benavides se realizó en el marco de la Semana del Adulto Mayor, iniciativa promovida por el Departamento Administrativo de Acción Social de la Administración Municipal de Ipiales, como parte de las acciones orientadas a generar espacios de reconocimiento, bienestar, participación e integración para esta población.
“Corazones con Historia” deja así un mensaje que va mucho más allá de una corona: la dignidad no tiene edad, la experiencia tiene un enorme valor y cada etapa de la vida merece ser vivida con respeto, oportunidades y alegría. Porque detrás de cada rostro hay un camino recorrido; detrás de cada arruga, una historia; detrás de cada sonrisa, innumerables recuerdos; y en cada corazón, todavía existen sueños, afectos y mucho por aportar.




