Yo también quiero ser un ‘delfín’

Mauricio Muñoz

Los delfines son uno de los animales más hermosos e inteligentes que han habitado la tierra, según científicos, estos mamíferos acuáticos se distinguen por su habilidad de comunicación con los humanos, cooperación y gran belleza, pero en estas líneas no voy a hablar de estos inigualables seres, sino de quienes, en el argot político reciben este nombre, aquellos hijos o hijas de políticos rancios que quieren mantenerse en el poder a toda costa y usan la influencia de sus padres para lograr dar el salto de las sombras maternas o paternas, a la luz de los cargos públicos.

En días pasados analicé como lastimosamente los famosos “vientos del sur” bien ponderados por el actual Presidente de la Republica durante varios de sus discursos de campaña, iban quedándose en lo etéreo de los pronunciamientos, pero no pasaba a la práctica. Hablé de varios factores que impedían la llegada de Nariñenses a cargos importantes del poder central y entre ellos nombré a los famosos delfines, y como si hubiese visto con una bola de cristal lo que iba a pasar, “los hijos de” hicieron su aparición en el gobierno de Petro.

Podemos dividir estos casos en 3 grupos, el primero de ellos, que desde mi punto de vista es el más ruin, se integra por aquellos que nunca hicieron campaña por el presidente electo, es más, utilizaron los mítines políticos para lanzar arengas de cualquier calibre en contra del candidato del Pacto Histórico recordando su pasado guerrillero, sus “fracasos” al frente de la Alcaldía de Bogotá y la tan reconocida frase “nos vamos a volver como Venezuela”. No falta quien defiende las hojas de vida de estos oscuros personajes, pero seamos realistas, si no fuera por sus padres, estos neo políticos carecerían de la posibilidad de llegar a tan altos cargos públicos pues de gestión poco y nada, y de cercanía al pueblo menos, o alguien puede decir que estos personajes estuvieron con los jóvenes durante las protestas llevadas a cabo el año anterior o alzaron su voz ante el desgobierno pasado. Ver que este tipo de personas lleguen al gobierno que tomó las banderas de quienes se encontraban inconformes parece realmente un cuento pastuso.

En segundo lugar tenemos a quienes tampoco estuvieron muy metidos en el cuento del Pacto Histórico, pero sus padres sí, colocando según ellos, raudales de votos en favor de la dupla Petro-Márquez, sin embargo son unos totales desconocidos en el ámbito político regional, son solo los hijos del ex senador o de la ex representante, pero de allí no dan para más, eso sí, desde un comienzo terminaron en los comités fuertes de la campaña del actual presidente, lo que acompañado de los “miles de votos” que aseguraban sus progenitores, dejaban entrever un posible nombramiento en un alto cargo del gobierno.

El tercer grupo podemos decir que es el que no da para más, son aquellos “delfines” que no tienen ni conocimiento ni carisma para ostentar un cargo importante, así que se les promete una posible candidatura en las elecciones regionales, candidatura que con seguridad, no llegará a ningún lado.

Mirando este panorama solo me queda una duda ¿A quién se le gano durante las elecciones pasadas? Porque en el gobierno continúan esos partidos y clanes perversos que tanto daño le han hecho al país, y el pueblo… apague y vámonos.

Por Mauricio Fernando Muñoz Mazuera