La final del Mundial 2026 marcó un cambio histórico al incorporar, por primera vez, un espectáculo de medio tiempo inspirado en el Super Bowl. La FIFA extendió el descanso del partido para ofrecer un show musical con artistas internacionales como Shakira, Coldplay, BTS, Justin Bieber, Madonna y el director de orquesta Gustavo Dudamel.
Shakira interpretó el himno oficial del torneo, mientras que Dudamel dirigió una presentación sinfónica que se combinó con actuaciones de música pop. El evento buscó convertir la final en un espectáculo de entretenimiento global, especialmente pensado para el público estadounidense.
La iniciativa generó opiniones divididas: algunos elogiaron la magnitud de la producción y la calidad artística, mientras que otros criticaron que un descanso tan largo afectara el ritmo del partido y modificara la tradición de las finales de la Copa del Mundo.



