El presidente de China, Xi Jinping, pidió este viernes (23.01.2026) a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que ambos países mantengan una postura firme en defensa del papel central de Naciones Unidas y actúen “del lado correcto de la historia”, en medio de un escenario internacional marcado por crecientes tensiones. El contacto entre ambos líderes se produjo poco después de la presentación de la llamada “Junta de Paz” impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Exteriores chino, Xi subrayó que China y Brasil, como actores relevantes del Sur Global, deben desempeñar un rol constructivo para preservar la estabilidad mundial y promover una reforma del sistema de gobernanza internacional. En ese contexto, rechazó las acusaciones que describen a China como una amenaza y aseguró que ese discurso carece de fundamento.
El mandatario chino criticó además lo que calificó como intentos de crear excusas para obtener ventajas unilaterales, en una alusión indirecta a recientes declaraciones de líderes occidentales sobre la presencia y expansión de China en regiones estratégicas como el Ártico y Groenlandia.
Durante la conversación, Xi también hizo hincapié en la necesidad de proteger los intereses comunes de los países en desarrollo y de defender la equidad y la justicia en el ámbito internacional, destacando la importancia de preservar el rol central de la ONU. Sus palabras fueron interpretadas como una respuesta velada a la iniciativa promovida por Trump, que algunos analistas consideran un intento de restar influencia a Naciones Unidas.
Aunque tanto China como Brasil han recibido invitaciones para integrarse en la nueva Junta de Paz, ninguno de los dos gobiernos ha confirmado su adhesión. En Brasil, el excanciller y actual asesor presidencial Celso Amorim expresó dudas sobre el proyecto y advirtió que podría suponer una “revocación” del papel de la ONU.
Por su parte, Lula coincidió en resaltar la importancia del multilateralismo y del libre comercio, y apostó por una mayor coordinación entre Brasil y China para fortalecer la autoridad de Naciones Unidas, impulsar la cooperación dentro de los BRICS y contribuir a la estabilidad regional y global, según la información oficial difundida por Pekín.




