El expresidente de la Corte afirma que el próximo presidente tendrá el reto de recomponer los lazos con la justicia.

Luis Guillermo Guerrero, expresidente de Corte Constitucional. Imagen apoyada con IA
En una reflexión divulgada recientemente sobre el futuro institucional del país, el expresidente de la Corte Constitucional, Luis Guillermo Guerrero, advirtió que uno de los principales desafíos para el próximo Gobierno será recuperar la relación entre la Presidencia de la República y la Rama Judicial, luego de las tensiones registradas durante la administración del presidente Gustavo Petro.
¿Qué dijo?
Según explicó el jurista, durante los últimos cuatro años se consolidó una dinámica de confrontación entre la Casa de Nariño y las altas cortes. A su juicio, esta situación surgió de una visión según la cual el mandatario representaba directamente la voluntad popular y, por tanto, consideraba que las decisiones de otros poderes del Estado no debían limitar el alcance de sus propuestas.
Guerrero señaló que esa postura derivó en constantes choques institucionales. Entre ellos mencionó los llamados a la movilización ciudadana para respaldar iniciativas gubernamentales, la expedición de medidas que posteriormente fueron anuladas o declaradas inexequibles por los jueces y las críticas públicas a decisiones adoptadas por las cortes.
El exmagistrado también afirmó que, en distintos momentos, las autoridades judiciales tuvieron que intervenir para frenar actuaciones que consideraron ajenas a las competencias del Ejecutivo. Esto generó un progresivo distanciamiento entre las ramas del poder público y alimentó un ambiente de desconfianza institucional.
De acuerdo con Guerrero, esa confrontación terminó afectando la percepción ciudadana sobre la justicia. Explicó que parte de la opinión pública llegó a considerar que las decisiones judiciales respondían a motivaciones políticas y no estrictamente jurídicas, situación que, según dijo, debilitó la legitimidad de varias instituciones del Estado.
Frente al cambio de Gobierno que se aproxima, el expresidente de la Corte sostuvo que el nuevo mandatario deberá asumir plenamente su papel como jefe de Estado y promover una relación armónica con las demás ramas del poder público. Indicó que el presidente no puede actuar como superior jerárquico de los jueces ni del Congreso, sino como garante de la unidad nacional y del respeto a la Constitución.
Finalmente
Finalmente, Guerrero aseguró que la recuperación de la confianza entre la Casa de Nariño y la justicia dependerá de la capacidad del próximo Gobierno para construir consensos, respetar los mecanismos de control institucional y mantener una relación basada en el diálogo, la colaboración y el reconocimiento de la independencia de cada poder del Estado.



