Por David Fajardo
El pasado sábado concluyó la agenda del gobierno con el pueblo en la zona Pacífico del presidente Gustavo Petro. Nariño, Cauca y Chocó fueron los departamentos que alto mandatario visitó en una apretada agenda de poco menos de una semana, dejando un balance que considero es muy positivo para cada una de las comunidades que habitan estos territorios.
Se vale destacar que Nariño fue el epicentro de esta semana de agenda, el presidente no sólo pasó las noches en Tumaco, si no que movilizó todo el gabinete e incluso a la vicepresidenta a los municipios de Barbacoas, El Charco y a la propia ‘Perla del Pacífico’ aquí los importantes anuncios que significan una millonaria inversión en un plan de darle riqueza a esta región, que en palabras de Petro “Es el único Pacífico pobre del mundo”.
La realidad es que al acompañar al presidente siendo parte de la comitiva presidencial logré percibir con mis propios ojos, el horror del olvido de todos y cada uno de los gobiernos por esta zona del país: la inexistencia de alcantarillado incluso cuando Tumaco es un centro turístico para Nariño, las viviendas poco dignas como lo son los palafitos al borde del mar tan expuestos a inundaciones y desastres, la accesibilidad y conectividad vial, fluvial y aérea, donde los líderes manifestaron al presidente que las aerolíneas cobran mucho por trayectos aéreos en lugares donde las únicas formas de salir son la avioneta o la lancha.
La falta de oportunidades para estos sectores es evidente apenas uno realiza el sobrevuelo en helicóptero, acceder a la universidad para estos jóvenes parece más una historia de la Ilíada y la Odisea de Homero que un sueño como el de muchos citadinos.
Por tanto, la apuesta de este presidente de mirar a los más desfavorecidos y entregarles esperanza e inversión social y en infraestructura es algo que aplaudo, para muchos el dinero solo debe irse al centro y norte del país: a Bogotá, Atlántico y Antioquia, empero Petro ha ido por unos por los que en campaña habló y que se manifestaron masivamente en las urnas.
Los vítores y alegría cuando un presidente llega por primera vez de forma histórica a estos municipios, deja un buen sabor, ahora queda esperar por las universidades, hospitales, acueductos anunciados y para que aquellos comerciantes logren que sus economías se impulsen para sustituir “el coco por la coca” como lo señaló la vicepresidenta Francia Márquez en El Charco.

