Violencia y tensión tras nuevos atentados

El Valle del Cauca vivió una jornada marcada por el terror con varios ataques registrados en Palmira y Jamundí. En Rozo, corregimiento de Palmira, delincuentes lanzaron un artefacto explosivo contra una estación de servicio, dejando al menos seis personas heridas y generando pánico en la comunidad. Horas antes, un carro bomba había explotado cerca de la subestación de Policía, también en Rozo, con reportes de lesionados trasladados en vehículos particulares.


En Jamundí, las autoridades decretaron medidas temporales de seguridad para contener alteraciones del orden público, restringiendo el transporte de materiales peligrosos, el uso de drones y la circulación de vehículos de carga cerca de entidades públicas. Estas disposiciones buscan reducir riesgos en medio de la crisis.


El secretario de Seguridad del Valle, Guillermo Londoño, señaló que la situación exige coordinación permanente entre Policía y Ejército, y destacó que la prioridad es proteger a la población civil frente a la escalada de atentados. La comunidad, mientras tanto, permanece en estado de alerta, expresando temor e incertidumbre en redes sociales.


Los hechos confirman que Palmira y Jamundí se han convertido en escenarios críticos de la violencia reciente, donde la institucionalidad busca respuestas rápidas para contener el impacto y devolver confianza a la ciudadanía.

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