La gestora social del Distrito Especial de Tumaco, Ximena Pineda, continúa recorriendo los barrios con su iniciativa ‘Viernes de Chocolatada’, una propuesta que ha conquistado los corazones de la niñez tumaqueña.
En esta ocasión, la Comuna Cinco fue el escenario de una jornada llena de sonrisas, juegos, música, sorpresas y, por supuesto, una deliciosa chocolatada que compartieron más de 200 niños y niñas.
Durante cada jornada, los niños no solo reciben una bebida caliente y actividades lúdicas, sino también mensajes de afecto, inclusión y esperanza que marcan una diferencia positiva en su día a día.
Tradición
El evento, que ya se ha convertido en una tradición de los viernes en diferentes sectores del municipio, tiene como propósito brindar momentos de felicidad y sano esparcimiento a la infancia, especialmente en comunidades que enfrentan condiciones de vulnerabilidad.
“Cada sonrisa que recibimos nos motiva a seguir trabajando con amor por nuestra niñez. Queremos que cada niño y niña sepa que cuenta con el apoyo de su comunidad y de un gobierno cercano”, expresó Pineda.
Además del componente recreativo, la jornada busca fortalecer el tejido social y el sentido de pertenencia entre vecinos, generando espacios de encuentro familiar y comunitario que contribuyan a la construcción de entornos más armónicos y protectores.
Articulación
La actividad contó con la articulación del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Tumaco, que acompañó con mensajes de promoción de derechos, pautas de crianza y prevención de violencias, sumándose así al propósito de garantizar una infancia feliz y segura.
‘Viernes de Chocolatada’ continúa su recorrido por los diferentes barrios del municipio, reafirmando el compromiso de la administración local con la niñez y con la construcción de comunidades más unidas, resilientes y solidarias.
Desde la comunidad, han manifestado su gratitud por llevar actividades recreativas a sectores que pocas veces reciben este tipo de iniciativas. La aceptación y participación creciente en cada edición demuestran que la iniciativa ha logrado generar un impacto emocional positivo en la infancia local.
Con esta estrategia, Tumaco avanza hacia una visión de desarrollo más humano e inclusivo, en la que cada niño es protagonista de su propio bienestar.

